En un escenario de clara expansión, la actividad económica en Ecuador registró un incremento interanual del 5,0% en noviembre de 2025. Este resultado, publicado por el Banco Central del Ecuador, refleja una expansión generalizada de las capacidades productivas del país. Al comparar este desempeño con el 1,7% registrado en noviembre de 2024, se observa una aceleración significativa. La trayectoria actual marca un contraste positivo frente a los periodos de contracción experimentados en el pasado reciente.
El dinamismo observado no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia que se ha mantenido durante el año. Entre enero y noviembre de 2025, la actividad económica en Ecuador acumuló un crecimiento del 3,7%. Esta cifra confirma una recuperación sostenida tras la caída del -1,8% vista en el mismo periodo acumulado del año anterior. La economía nacional muestra así una resiliencia notable, encaminándose a un cierre de año con proyecciones favorables.
Los cinco pilares de la actividad económica en Ecuador
El desempeño del IMAEC en noviembre estuvo cimentado en el vigor de cinco sectores productivos específicos. El sector de Servicios lideró las contribuciones con una variación del 4,6%, aportando 2,0 puntos porcentuales al indicador global. Por su parte, el sector de Manufactura experimentó un repunte del 5,0%, consolidándose como un motor industrial clave. Estos datos subrayan que la actividad económica en Ecuador ha diversificado sus fuentes de valor agregado.
A estos resultados se suman el Comercio y la Agricultura, con variaciones del 6,1% y 6,5% respectivamente. La Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca aportó 0,7 puntos a la variación total, mientras que el Comercio contribuyó con 0,9 puntos. Finalmente, la Construcción mostró signos de reactivación con un crecimiento del 7,1%. Esta sinergia entre los sectores estratégicos ha permitido un desempeño agregado que supera las expectativas de inicios de año.
Divergencia entre el sector petrolero y no petrolero
Un análisis técnico de los resultados revela que el crecimiento es impulsado casi exclusivamente por el sector no petrolero. El IMAEC no petrolero alcanzó una variación del 5,0% en noviembre, igualando el promedio general. Este componente ha sido el verdadero protagonista de la reactivación, manteniendo una contribución constante al bienestar productivo. La actividad económica en Ecuador demuestra así una menor dependencia de la extracción de crudo para su dinamismo.
En contraposición, el IMAEC petrolero registró un crecimiento marginal de apenas el 0,1%. Aunque el sector de Petróleo y minas presentó una caída interanual de -3,1% en sus tasas de variación por actividad económica, el balance neto petrolero logró mantenerse en terreno positivo por un margen mínimo. Esta disparidad subraya que la actividad económica en Ecuador se está apoyando en el sector servicios y el comercio para compensar la volatilidad del área extractiva.
Los datos proyectan crecimiento para el 2026
Los datos acumulados hasta noviembre sugieren que el país cerrará el periodo con una trayectoria de crecimiento firme que se podría mantener en el 2026. La mejora significativa en la producción nacional es evidente al observar los gráficos de evolución mensual, donde el 2025 supera consistentemente al 2024. Este escenario de bonanza relativa permite proyectar un 2026 con bases más sólidas para la inversión privada. La actividad económica en Ecuador se encuentra hoy en un punto de inflexión positivo respecto a los ciclos económicos previos.
El dinamismo de los sectores analizados evidencia una mejora en el consumo y la productividad interna. Al cierre de este informe, el Banco Central destaca que casi todos los sectores realizaron aportes positivos al resultado final. Esta base amplia de crecimiento reduce el riesgo de estancamiento y fortalece la confianza en el mercado ecuatoriano. La consolidación de la actividad económica en Ecuador depende ahora de mantener este ritmo en los sectores de manufactura y servicios.