El precio del oro cerró este jueves 23 de octubre de 2025 en 4.137,60 dólares por onza troy en Nueva York. El repunte ocurre tras sanciones de Estados Unidos contra Rusia y la posibilidad de nuevos controles de exportación desde China, que aumentaron la demanda del metal como refugio seguro.
Un refugio que resiste crisis globales
Tras una semana de retrocesos técnicos, el oro volvió a ganar terreno. En lo que va del año acumula un alza del 57 % , alcanzando su máximo histórico de US$ 4.381,21 el lunes pasado. Aunque retrocedió parcialmente, su cotización sigue reflejando la búsqueda de seguridad de los inversionistas en medio de una economía global inestable.
El repunte se dio mientras los mercados digerían nuevas sanciones a Moscú y señales de desaceleración económica en Europa. La incertidumbre también se incrementó por los conflictos activos en Ucrania y pese a un acuerdo en Gaza, factores que impulsaron la migración de capitales hacia activos considerados estables.
Por qué el oro conserva su atractivo
Desde hace milenios, el oro ha sido un activo de preservación de valor . A diferencia de acciones o bonos, que dependen del desempeño empresarial o de la solvencia estatal, el oro mantiene un valor intrínseco basado en su rareza y durabilidad. Ninguna autoridad controla directamente su oferta, lo que lo hace resistente a políticas fiscales o crisis de deuda.
Cuando las monedas como el dólar o el euro pierden poder adquisitivo por inflación o exceso de emisión, el oro actúa como una “moneda alternativa” que conserva su poder de compra. Durante la crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19, su comportamiento superó ampliamente a los índices bursátiles y bonos del Tesoro.
En 2025, su demanda ha alcanzado niveles récord. Los bancos centrales, especialmente en Asia y América Latina, incrementaron sus reservas de oro para reducir dependencia del dólar estadounidense. Las compras institucionales y de inversores privados explican parte del repunte de este año.
Otros metales también ganan terreno
Este jueves, la plata al contado subió 1,7 % , cotizándose en US$ 49,33 por onza. El platino , otro metal vinculado a la industria automotriz y tecnológica, ganó 2,3 % , alcanzando los US$ 1.659,50 .
El oro se mantiene independiente de las decisiones de gobiernos o bancos centrales. Esa autonomía lo convierte en un valor estable frente a crisis recurrentes.
Algunos expertos proyectan que el precio del oro podría alcanzar entre US$ 5.000 y US$ 6.000 para 2026 o 2027. Entre ellos, Peter Spina.
Sin embargo, otros especialistas advierten sobre una posible corrección. “El oro podría tener dificultades para superar el rango de US$ 4.100–US$ 4.200 , con retrocesos hacia los US$ 3.900 si el dólar se fortalece”, señalaron estrategas de mercado en Nueva York. El comportamiento de la economía estadounidense y la política monetaria de la Reserva Federal serán determinantes.
El oro, que no genera intereses ni dividendos, no busca competir con otros activos financieros en rentabilidad inmediata. Su función principal sigue siendo servir de seguro de valor ante escenarios de recesión o inflación persistente. Los inversores institucionales y particulares lo usan como parte de carteras diversificadas para reducir riesgo.