Recuperar el puntaje en el buró de crédito es un proceso gradual que involucra a personas con deudas vigentes o atrasos. Se inicia desde el primer pago regular, se aplica en todo el sistema financiero del país y es clave porque influye en el acceso a préstamos, tarjetas y mejores tasas de interés.

El puntaje crediticio y su impacto financiero

El buró de crédito recopila información sobre el comportamiento de pago de personas naturales y jurídicas. Bancos, cooperativas y casas comerciales reportan mensualmente el estado de los créditos, incluyendo atrasos, pagos parciales y cancelaciones. Con esos datos se calcula el puntaje crediticio, un indicador que mide el riesgo del solicitante.

La economista María Dolores Hernández señala que un puntaje bajo no impide de forma permanente el acceso al crédito. Sin embargo, sí limita opciones, eleva tasas de interés y reduce montos aprobados. Por ello, la recuperación del historial crediticio se convierte en una prioridad para la economía familiar, especialmente en contextos de ingresos ajustados.

Conocer el estado real del historial

La economista indica que el primer paso para recuperar el puntaje es revisar el reporte de crédito. Este documento detalla deudas activas, atrasos, fechas de reporte y entidades que informan al buró. Identificar errores, duplicidades o valores ya cancelados permite solicitar correcciones formales.

Además, el reporte muestra el nivel de mora. Un atraso de 30 días tiene menor impacto que uno de 90 o más. Entender esta diferencia ayuda a priorizar acciones y evitar que el puntaje siga cayendo.

Detener nuevos atrasos

La regla básica para mejorar el puntaje es no acumular más mora. "Aunque no se pueda pagar el total de una cuota, mantener pagos acordados y constantes evita que el historial siga deteriorándose", manifiesta. Las entidades valoran la regularidad por encima del monto puntual.

En esta etapa, es clave contactar a bancos o cooperativas para reprogramar pagos o reestructurar deudas. "Estos acuerdos, cuando se cumplen, suelen registrarse como pagos vigentes y frenan el impacto negativo en el buró", explica la especialista.

Priorizar deudas con mayor impacto

No todas las obligaciones afectan igual el puntaje. Las tarjetas de crédito y los créditos de consumo tienen un peso mayor por su frecuencia de uso. Reducir saldos en estos productos mejora el indicador de utilización, un factor relevante en el cálculo del puntaje.

"Cancelar deudas pequeñas también ayuda. Cada obligación cerrada reduce el nivel de endeudamiento total y envía una señal positiva a las entidades financieras", dice Hernández.

Mantener pagos puntuales y sostenidos

La recuperación no es inmediata. El buró de crédito se actualiza de forma periódica, por lo general cada mes, y los cambios positivos se reflejan con el tiempo. Pagar puntualmente durante varios meses consecutivos es el principal factor para elevar el puntaje.

Hernández recomienda destinar un porcentaje fijo del ingreso al pago de deudas y evitar el uso de crédito mientras se estabiliza el historial. La constancia es determinante para consolidar la mejora.

Paso 5: usar el crédito con cautela

Una vez estabilizado el historial, el uso responsable del crédito contribuye a seguir sumando puntos. Mantener saldos bajos, pagar antes de la fecha límite y evitar nuevas solicitudes en corto tiempo reduce el riesgo percibido por el sistema.

Solicitar múltiples créditos de forma simultánea puede afectar el puntaje, ya que genera consultas frecuentes en el buró. Por ello, se recomienda planificar cualquier nueva obligación dentro de un presupuesto claro, recomienda. 

Un proceso gradual con resultados medibles

Recuperar el puntaje crediticio no depende de un solo pago, sino de un comportamiento financiero ordenado y sostenido. Aunque las marcas negativas pueden permanecer registradas por un tiempo, su peso disminuye cuando existen pagos regulares y cumplimiento de acuerdos.

Para la economía familiar, mejorar el historial significa acceder nuevamente a financiamiento en mejores condiciones. El proceso exige disciplina, información y seguimiento constante del reporte de crédito, elementos clave para reconstruir la confianza financiera.