China es el país que más teléfonos iPhone compra en el mundo, según reportes de firmas de análisis de mercado publicados durante 2024, debido a factores económicos, demográficos y de preferencia tecnológica. En Sudamérica, el comportamiento es distinto: países como Brasil, Chile y Argentina muestran mayor penetración, mientras Ecuador experimenta crecimiento paulatino con un mercado influido por importaciones, economía dolarizada y consumo aspiracional.

China, el mercado dominante del iPhone

Desde 2023, China superó a Estados Unidos como el mayor comprador global de iPhones. Según datos de Counterpoint Research (firma global de investigación de mercado), China representó alrededor del 23% al 24% de las ventas globales del dispositivo durante 2024. Y este 2025 sigue el mismo camino. La presencia de una amplia clase media, una cultura tecnológica consolidada y el prestigio de Apple como símbolo de calidad y estatus han reforzado esta tendencia. Además, la compañía ha fortalecido sus estrategias de distribución en ciudades intermedias y ha establecido acuerdos con operadoras móviles que facilitan el acceso mediante financiamiento. Esto ha permitido que el iPhone mantenga alta demanda incluso frente a la competencia local, como Xiaomi, Huawei y Oppo.

Estados Unidos, un mercado maduro

Estados Unidos ocupa el segundo lugar en ventas globales. Allí, el iPhone es percibido como un teléfono estándar entre consumidores promedio, debido a planes de reemplazo periódico y programas de renovación ofrecidos por operadoras y Apple directamente. Sin embargo, el mercado estadounidense muestra señales de saturación: los usuarios cambian sus dispositivos con menos frecuencia y el crecimiento es estable más que acelerado. En Sudamérica, el consumo de iPhone depende directamente de las condiciones económicas locales, los sistemas tributarios y la estabilidad cambiaria. Brasil y Chile son los países con mayor adopción. En Brasil, a pesar de altos impuestos, existe un mercado amplio consolidado por financiamiento y promociones. Chile, por su parte, destaca por su mayor poder adquisitivo promedio y la expansión del comercio electrónico. Argentina enfrenta fluctuaciones económicas que encarecen el dispositivo, reduciendo el acceso. Pese a ello, el iPhone se mantiene como producto aspiracional, con fuerte presencia en el mercado de segunda mano.

El caso de Ecuador, la dolarización y el iPhone

En Ecuador, la situación es particular por la dolarización, la presencia de tiendas oficiales y distribuidores autorizados, pero también por la circulación de importaciones no registradas. La dolarización facilita las compras internacionales y estabiliza precios relativos frente a países vecinos, pero el acceso aún está condicionado al ingreso mensual promedio. Según estimaciones de importadores y distribuidores autorizados, Ecuador ha incrementado la compra de iPhone entre un 8% y 12% anual durante los últimos tres años, impulsado por:
  • Crecimiento del comercio digital
  • Oferta de financiamiento mediante bancos y tiendas
  • Mayor presencia de modelos de generación anterior a precios más accesibles
El iPhone en Ecuador es, además, un indicador de estatus social. Su uso suele ser más común en sectores urbanos y profesionales vinculados a servicios, educación superior y actividades digitales.

Mercado gris y reventa

En la región, incluido Ecuador, el mercado paralelo tiene un papel importante. La venta de iPhones importados sin homologación o sin declaración aduanera mantiene precios más bajos, pero con riesgos para el usuario. Las autoridades y empresas han advertido sobre la necesidad de verificar el IMEI y la compatibilidad de red antes de comprar. Se espera que la demanda de iPhone se mantenga estable en China y Estados Unidos, mientras Sudamérica continúe un crecimiento gradual. La expansión del comercio electrónico, el aumento del trabajo remoto y la educación digital seguirán influyendo en la decisión de compra (21).