Durante una entrevista transmitida por Manavisión Plus , la economista y empresaria Cecilia Calderón de Castro -exdiputada y figura reconocida en la política nacional- planteó una transformación profunda del sistema productivo del país hacia una agricultura regenerativa que funcione en equilibrio con la economía circular .
“El objetivo es que nuestro querido Ecuador sea ambientalmente sustentable, con una producción sostenible, socialmente equitativa y regionalmente equilibrada”, expresó Calderón, al destacar que el cambio debe comenzar con la conciencia ciudadana y la participación activa del sector privado.
“Tenemos vocación agrícola, pero no somos un país agrícola”
Calderón explicó que, a pesar de que Ecuador posee una naturaleza privilegiada, su estructura productiva no refleja ese potencial. “Dios ha bendecido a nuestra patria con mares generosos, tierra fértil y climas diversos, pero el 35 % de la población vive en pobreza y la desnutrición infantil sigue siendo alarmante. Tenemos vocación agrícola, pero no somos agricultores”, advirtió.
La economista recordó que hace pocas décadas el país era autosuficiente en alimentos básicos. “Antes todas las noches comíamos arroz con menestra, y cada día era un frejol distinto, lentejas, garbanzos, habas. Hoy importamos casi todos los granos y hasta frutas que antes abundaban”, señaló.
A su juicio, el quiebre del agro ecuatoriano se produjo en la década de 1970, “cuando la dictadura militar cambió el modelo de desarrollo y se promovió la industrialización por sustitución de importaciones”. Ese viraje -dijo- provocó el abandono del campo y la migración masiva hacia las ciudades. “Más fácil fue importar comida que producirla”, afirmó.
La economista insistió en que la agricultura regenerativa permitiría recuperar la soberanía alimentaria y aprovechar los recursos naturales sin destruirlos. “Se trata de producir sin agotar el suelo, de reutilizar lo que antes se desechaba y de generar empleo digno para la población rural”, explicó.
Un modelo basado en la economía circular
Para Calderón, el país necesita un cambio estructural que incorpore los principios de la economía circular . “Hoy nuestros productos enfrentan barreras fitosanitarias porque algo no estamos haciendo bien. Debemos repensar cómo producimos y cómo utilizamos nuestros recursos”, señaló.
Su propuesta incluye la creación de un Ministerio de la Alimentación , que reemplace al actual Ministerio de Agricultura, con dos grandes áreas: Soberanía Alimentaria y Alimentación para el Mundo . “Este ministerio debe coordinar con los gobiernos autónomos descentralizados, que son los encargados de ejecutar las políticas públicas”, dijo.
En ese marco, la economía circular sería la base de una administración eficiente del campo. “La economía circular busca que nada se desperdicie, que todo se reutilice y que las decisiones productivas beneficien a las comunidades y al ambiente”, destacó Calderón.
También pidió fortalecer la asociatividad entre productores y la conexión entre la academia y el campo. “No puede ser que las investigaciones universitarias queden archivadas. No hay campesino que no tenga un celular, pero nadie se ha preocupado por acercarle propuestas de innovación. Si uno busca tecnología agrícola, la encuentra en YouTube, pero de México o Costa Rica, no de Ecuador”, criticó.
“El cambio puede empezar mañana”
Calderón enfatizó que la agricultura regenerativa y la economía circular no son teorías lejanas, sino prácticas aplicables desde ahora. “El cambio puede comenzar mañana, si los agricultores se organizan y exigen participar en los Consejos de Planificación cantonales y provinciales”, afirmó.
La exdiputada recordó que la Constitución establece una administración pública descentralizada y participativa. “Cuando eso se cumpla y los agricultores tengan voz en la planificación local, empezará el verdadero cambio”, aseguró.
Finalmente, hizo un llamado a la acción: “Estamos desnudos de protección del Estado. Trate usted de hablar con el ministro y lo mandan de oficina en oficina. Necesitamos eficiencia, coherencia y voluntad política. Solo con una agricultura regenerativa y una economía circular podremos garantizar un futuro sostenible para todos”.