El Banco Mundial ajustó a la baja el crecimiento económico de Ecuador para 2026, en un escenario global marcado por desaceleración comercial, tensiones geopolíticas persistentes y condiciones financieras todavía restrictivas para economías emergentes.

El recorte consta en el informe Global Economic Prospects:January 2026, (Perspectivas económicas mundiales: enero de 2026),  publicado a inicios de este año.

El organismo advierte que América Latina y el Caribe continuará como una de las regiones con menor dinamismo económico a escala mundial.

Contexto externo presiona el crecimiento económico de Ecuador

El crecimiento económico de Ecuador enfrentará en 2026 un entorno externo menos favorable que el previsto a mediados de 2025.

El Banco Mundial identifica como factores clave la desaceleración del comercio global, la persistencia de conflictos geopolíticos y la moderación de los precios de materias primas.

Estos elementos reducen el impulso externo para países exportadores de productos básicos y limitan el margen de maniobra de economías con espacios fiscales estrechos, como Ecuador.

El organismo señala que el ajuste responde a la combinación de menor crecimiento de socios comerciales, condiciones financieras exigentes y restricciones internas ligadas a la consolidación fiscal y la inversión.

América Latina sigue rezagada en el escenario global

En su análisis regional, el Banco Mundial proyecta que América Latina y el Caribe crecerá alrededor del 2,3 % en 2026, apenas por encima de 2025, pero muy por debajo del promedio mundial y de otras regiones emergentes.

La institución subraya que el desempeño regional seguirá condicionado por demanda interna débil, políticas fiscales contractivas y un entorno externo con alta incertidumbre comercial y financiera.

Crecimiento económico de Ecuador se ubica cerca del 2 % en 2026

En este contexto, Ecuador se ubica entre los países sudamericanos con perspectivas de crecimiento moderadas, con una expansión cercana al 2 % en 2026, tras una revisión a la baja frente a estimaciones previas.

El informe destaca que la dolarización y la estabilidad macroeconómica continúan como anclas fundamentales. Sin embargo, la economía ecuatoriana enfrenta limitaciones estructurales que frenan una aceleración del crecimiento, entre ellas inversión privada contenida, rigideces fiscales y desafíos de productividad.

Panorama desigual en las principales economías de la región

El panorama regional muestra contrastes. Brasil, la mayor economía latinoamericana, crecería cerca del 2 % en 2026, afectado por una política fiscal más restrictiva y una moderación del consumo interno.

México registraría un crecimiento aproximado del 1,3 %, impactado por la desaceleración de Estados Unidos y la incertidumbre asociada al comercio y a la revisión del acuerdo USMCA (Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá), pese a los beneficios de la relocalización productiva.

Argentina destaca, pero con riesgos latentes

Argentina aparece como una excepción parcial, con un crecimiento proyectado cercano al 4 % en 2026. No obstante, el Banco Mundial advierte que esta expansión ocurre tras una fuerte contracción previa y en un contexto de alta volatilidad macroeconómica.

El organismo subraya que la sostenibilidad de ese crecimiento dependerá de la estabilidad financiera, la evolución de la inflación y la credibilidad de las políticas económicas.

Crecimiento mundial se desacelera y eleva los riesgos

A nivel global, el Banco Mundial prevé que el crecimiento mundial se modere al 2,6 % en 2026, frente al 2,7 % estimado para 2025. Esta desaceleración responde al debilitamiento del comercio internacional y a una menor demanda en economías avanzadas.

Aunque la inflación global continúa cediendo y varias tasas de interés empiezan a bajar, el organismo advierte que los riesgos para el crecimiento permanecen inclinados a la baja.

Reformas estructurales, clave para Ecuador

El informe destaca que América Latina enfrenta un desafío adicional frente a otras regiones emergentes: bajo crecimiento potencial y escaso espacio fiscal. Mientras Asia emergente supera el 4 % y el sur de Asia rebasa el 6 %, la región continúa rezagada.

Para Ecuador, el Banco Mundial subraya la necesidad de impulsar reformas estructurales que fortalezcan la inversión, mejoren la sostenibilidad fiscal y eleven la productividad. Sin estos cambios, advierte el organismo, el país podría quedar atrapado en una senda de crecimiento bajo y vulnerable a choques externos.