El cacao ecuatoriano ha alcanzado un hito histórico. Este producto se encuentran entre uno de los principales motores de exportación del país, superando al banano y a la minería por primera vez en más de 60 años.

El cacao fino de aroma, el pilar

Entre enero y febrero de 2025, las exportaciones de cacao sumaron $956 millones, lo que representa un aumento del 194%. Esto, en comparación con el mismo período de 2024, según datos del Banco Central del Ecuador. Este significativo crecimiento se atribuye al auge del cacao fino de aroma y a una contracción en la oferta global, especialmente desde Costa de Marfil.

La historia del cacao en Ecuador se remonta a más de 5.000 años, con evidencia arqueológica que ubica su origen y domesticación en la Amazonía ecuatoriana, específicamente en el complejo arqueológico Santa Ana – La Florida, en Palanda.

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El cacao ecuatoriano supera al banano en exportaciones, impulsando la economía nacional -

La variedad Nacional, la clave

Culturas precolombinas ya cultivaban este grano, que ha sido parte esencial de la identidad del país. Durante la colonia, el cacao ecuatoriano ganó reconocimiento en los mercados europeos, y en el siglo XVIII. La variedad Nacional, famosa por su perfil floral y sabor, se consolidó como ingrediente clave para la chocolatería fina.

Por lo tanto, la geografía diversa de Ecuador desempeña un papel crucial en la calidad del cacao. Sus suelos ricos en nutrientes, la cercanía a la línea ecuatorial y una variedad de microclimas contribuyen al desarrollo de granos con perfiles sensoriales únicos.

Regiones como la cuenca del río Guayas, Manabí, Esmeraldas y la Amazonía son históricamente propicias para su cultivo. Esto, gracias a temperaturas estables y lluvias regulares que ofrecen un ambiente ideal.

Un siglo de auge y resurgimiento del cacao

El siglo XIX marcó un periodo de bonanza para Ecuador, que se convirtió en el mayor exportador mundial de cacao. Esta época dio origen a la élite conocida como los “Gran Cacao”, familias que controlaban la producción y exportación del grano, dejando un legado cultural y económico.

A pesar de las crisis cacaoteras del siglo XX, provocadas por enfermedades, Ecuador se reinventó, desarrollando nuevas variedades y sistemas de producción sostenible. Actualmente, Ecuador es el tercer productor y exportador de cacao en grano del mundo, y responsable del 63% de las exportaciones globales de cacao fino de aroma.

En 2024, el país exportó 471.157 toneladas, un incremento del 14.71% respecto al año anterior, con destinos principales como Estados Unidos, Países Bajos, Malasia, Indonesia y Alemania.

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Por lo tanto, la geografía diversa de Ecuador desempeña un papel crucial en la calidad del cacao.

Calidad reconocida globalmente

La calidad excepcional del cacao ecuatoriano es fundamental en la producción de chocolates de alta gama. Empresas como Paccari y República del Cacao han posicionado el chocolate ecuatoriano en la élite mundial, obteniendo múltiples premios internacionales.

El cacao “Fino de Aroma” de Ecuador, con sus notas florales, frutales y de nuez, es altamente valorado por chocolateros suizos y alemanes. De hecho, Barry Callebaut, líder mundial en productos de chocolate, estableció operaciones en Ecuador en 2022 para asegurar el suministro de cacao premium.

El proceso de producción del cacao ecuatoriano es meticuloso e incluye siembra en viveros, cosecha manual de mazorcas maduras, fermentación de cinco a siete días (clave para el aroma y sabor), y secado al sol. La preservación de variedades nativas, como el cacao Nacional puro, y la innovación en aplicaciones del cacao (bebidas, cosméticos, nutracéuticos) son prioridades.

Impacto económico y rutas del cacao

El sector cacaotero ecuatoriano genera empleo directo e indirecto, beneficiando principalmente a las zonas rurales. En abril de 2024, el Ministerio de Agricultura y Ganadería informó la existencia de 12.943 hectáreas de cacao certificado, de las cuales el 80% son orgánicas.

Esta actividad involucra a cerca de 400.000 personas, con el 72% de la mano de obra siendo familiar. La Ruta del Cacao ofrece una experiencia turística y cultural. Los visitantes exploran haciendas cacaoteras en provincias como Guayas, Manabí, Los Ríos y la Amazonía, conociendo el proceso artesanal del chocolate, desde la cosecha hasta la transformación del grano.

Futuro prometedor y nuevas regulaciones

El futuro del cacao ecuatoriano es prometedor, impulsado por la creciente demanda mundial de chocolate fino. Este 2025, el cacao superó en exportación al banano y a la minería.

Su precio de referencia supera los $8.000 por tonelada en la bolsa de Nueva York, lo que mantiene un panorama optimista para el sector. El Ministerio de Agricultura y Ganadería ha implementado el Sistema Único de Registro de Operadores en Manabí.

Este sistema facilita la exportación de cacao y otras materias primas a Europa, cumpliendo con las directrices de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación. Dicho sistema permite desarrollar cadenas de trazabilidad y reducir brechas de tecnología para los productores. Ecuador es el segundo país, después de Perú, en establecer una plataforma de registro de este tipo.

Se busca minimizar la deforestación global

El Reglamento 1115 (EUDR) de la Unión Europea, que busca minimizar la contribución a la deforestación global, entrará en vigencia el 30 de diciembre de 2025 para grandes empresas y en julio de 2026 para PYMES.

Este reglamento representa una oportunidad para el cacao ecuatoriano al impulsar la sostenibilidad en la cadena de suministro y el registro de operadores. Programas como PROAmazonía promueven la conservación de bosques y la producción de cacao sostenible y libre de deforestación, buscando diferenciar el cacao ecuatoriano no solo por su origen, sino también por su calidad y valor ambiental.