Más de 600 millones viven actualmente en países afectados por guerras y violencia, según la YWCA (2022) . Esta situación, presente en regiones como Gaza, Sudán y Nigeria , refleja una crisis sistemática que vulnera derechos fundamentales como la educación, la salud y la seguridad , a pesar de los compromisos internacionales para su protección.

Educación: el derecho que desaparece bajo las bombas y la vulnerabilidad

En conflictos armados, el sistema educativo colapsa rápidamente, dejando a miles de niñas fuera de la escuela. Gaza , el 84% de las escuelas están dañadas o destruidas, según UNICEF . En Ucrania , más de 7.000 escuelas son inaccesibles, aumentando el riesgo de abandono escolar femenino , que es 2.5 veces mayor que el de los varones, según el Banco Mundial .

El caso de Amina , una niña sudanesa de 14 años desplazada, refleja esta realidad: “Me piden cuidar a mis hermanos, pero yo quiero aprender”, recogió Amnistía Internacional . En Nigeria , grupos armados como Boko Haram atacan escuelas y obligan a niñas a abandonar sus estudios o casarse a la fuerza.

Los ataques a escuelas no solo destruyen infraestructura, sino también la esperanza de una vida diferente. Además, muchas niñas son reclutadas forzosamente y expuestas a violencia sexual , esclavitud y otras formas de abuso, según ONU-DH Colombia (2025) .

Salud: desnutrición, violencia sexual y abandono médico

La crisis de salud también golpea con fuerza. En Gaza , más de un millón de mujeres y niñas sufren hambre extrema y carecen de acceso a servicios médicos básicos, según ONU Mujeres . Casos como el de Aisha , una bebé de un año en Sudán con desnutrición aguda grave , revelan el nivel de deterioro del sistema de salud.

La violencia sexual es usada como arma de guerra. La OMS estima que más de cuatro millones de mujeres y niñas están en riesgo de agresiones sexuales en conflictos. En Sudán, las sobrevivientes enfrentan obstáculos para acceder a salud reproductiva y justicia , especialmente en comunidades marginadas.

En países como Sudán del Sur , informes de UNMISS y ACNUDH (2020) alertan sobre la interrupción de servicios de salud sexual , lo que expone a niñas a embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual .

La vulnerabilidad de los derechos e impunidad persistente

Además de la violencia física, muchas enfrentan prácticas como el matrimonio forzado o la mutilación genital femenina . En Níger , niñas desde los 10 años son obligadas a casarse, según Amnistía Internacional . En Sierra Leona , persiste la mutilación genital, con consecuencias fatales como la muerte de una niña de dos años en 2024.

Aunque existen marcos como la Convención CEDAW , la impunidad es la norma. Casos como el de una niña paraguaya de 11 años embarazada por violación (2015) evidencian la falta de acceso a aborto terapéutico , pese a las normativas internacionales, según la CIDH .

El 80% de los desplazados y refugiados en 2024 eran mujeres y niñas, según ACNUR , muchas de las cuales enfrentan trata , explotación y exclusión social .

Proteger sus derechos es urgente

A pesar de todo, muchas mujeres alzan la voz. Activistas como Mayadah Tarazi en Gaza y líderes locales en Sudán siguen trabajando para visibilizar estos abusos. UNICEF insiste en que aún hay tiempo para actuar. Sin embargo, mientras los conflictos se alargan y los Objetivos de Desarrollo Sostenible se alejan, la protección de las niñas sigue siendo una deuda pendiente de la comunidad internacional.