Un avión comercial procedente de Estambul realizó este jueves 15 de enero un aterrizaje preventivo en el aeropuerto de Barcelona, España, tras detectarse una posible amenaza durante el vuelo. La situación activó los protocolos internacionales de seguridad aérea.
La aeronave transportaba a más de 150 personas entre pasajeros y tripulación. Cerca de las 11:00 hora local el piloto declaró emergencia mediante el código 7700 y solicitó prioridad para descender en El Prat.
Durante la aproximación final el avión fue escoltado por dos cazas militares. La maniobra respondió a los procedimientos estándar ante alertas que podrían comprometer la seguridad del vuelo.
Activación del protocolo de seguridad aérea
Tras el aterrizaje las autoridades trasladaron el aparato a una zona apartada del aeropuerto. Los pasajeros descendieron de forma ordenada bajo supervisión policial y sin incidentes del avión.
La Guardia Civil española inspeccionó la aeronave y descartó la presencia de explosivos u otros elementos peligrosos. El operativo se desarrolló conforme a los protocolos establecidos.
Origen de falsa amenaza a bordo de avión
Fuentes oficiales confirmaron que la alerta se originó por una red Wi-Fi creada por un pasajero. El nombre de esa señal incluía una referencia a una explosión.
Ese indicio bastó para activar las medidas preventivas para la tripulación del avión. Para coordinar el control del incidente se activó la Sala de Crisis bajo la supervisión de AENA, con intervención de fuerzas policiales y equipos de emergencia. Los Mossos desplegaron operativos para asegurar el aeropuerto y atender eventuales consultas de familiares de los pasajeros.
El aeropuerto continuó operando con normalidad y no se registraron afectaciones en los vuelos programados. Las operaciones comerciales continuaron con normalidad según informaron los gestores aeroportuarios. El incidente se resolvió dentro de los márgenes previstos para este tipo de alertas.