Más de 1.000 horas de grabaciones secretas han salpicado al círculo cercano del presidente Volodímir Zelenski. Así lo reveló este miércoles 12 de noviembre, la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU). El escándalo, estimado en al menos 100 millones de dólares, se centra en la empresa estatal nuclear Energoatom.

El escándalo ha provocado la renuncia de dos ministros, en un contexto de guerra y dependencia de ayuda internacional. La NABU anunció los hallazgos de una investigación de 15 meses conocida como "Operación Midas". Esta incluyó 70 allanamientos en Kiev y otras regiones. Las evidencias apuntan a un esquema donde contratistas privados debían pagar entre el 10% y el 15% de los contratos.

Ucrania en vilo por esta red de sobornos

Dicho pago era a cambio de acceder a licitaciones para fortificaciones energéticas y suministros nucleares. Quienes se negaban enfrentaban amenazas, como la suspensión de pagos o la conscripción forzada de empleados en el ejército. Eso se logró descifrar tras los audios difundidos por la agencia anticorrupción. Entre los implicados figuran figuras clave del gobierno y aliados de Zelenski.

El primero de ellos es el empresario Timur Mindich, copropietario de la productora Kvartal 95 –fundada por el presidente antes de su carrera política– y apodado en los audios como "Carlson". Él es señalado como el principal operador de la red. Mindich, descrito en medios ucranianos como el "billetero del presidente", huyó del país horas antes de los allanamientos.

Otros sospechosos son el exviceprimer ministro Oleksiy Chernyshov ("Che Guevara"), al exministro de Energía y actual ministro de Justicia Herman Galushchenko ("Profesor"), y a asesores como Ihor Myronyuk ("Rocket"). En las grabaciones, se discuten nombramientos ministeriales y el desvío de fondos destinados a proteger infraestructuras de ataques rusos.

Zelenski impulsó una ley para limitar su autonomía

El presidente Zelenski, quien no ha sido directamente acusado, reaccionó con la destitución inmediata de la ministra de Energía Svitlana Hrynchuk y la suspensión de Galushchenko. "Debe haber integridad máxima en el sector energético", declaró Zelenski en un comunicado oficial, respaldando las investigaciones de la NABU y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAPO). Estas agencias independientes han enfrentado presiones previas.

En julio de 2025, Zelenski impulsó una ley para limitar su autonomía, pero retrocedió ante protestas masivas en Kiev y críticas de aliados occidentales. Tampoco contó con el apoyo de la Unión Europea y Estados Unidos, que condicionaron la ayuda militar a reformas anticorrupción. Ucrania depende de miles de millones en asistencia extranjera para reconstruir su red energética, bombardeada repetidamente por Rusia desde la invasión de 2022.

Activistas anticorrupción exigen acciones decisivas

Fotos de los allanamientos muestran fajos de dólares y euros con marcas de la Reserva Federa l estadounidense, sugiriendo posible desvío de fondos de ayuda. La NABU estima que el esquema operó durante meses, afectando contratos para defensas contra ataques aéreos en instalaciones nucleares como la central de Zaporiyia, bajo control ruso. Activistas anticorrupción y veteranos de guerra han exigido acciones decisivas, incluyendo juicios rápidos.

"Este escándalo corroe la confianza en el liderazgo durante la guerra ", afirmó un portavoz de la ONG Anticorrupción Acción en un comunicado. La oposición parlamentaria, liderada por figuras prorrusas, ha calificado el caso como "el mayor golpe al régimen de Kiev". Mientras, Bruselas y Washington monitorean de cerca: la erradicación de la corrupción es un requisito clave para la adhesión de Ucrania a la UE.

La investigación continúa, con más arrestos pendientes. Analistas señalan que este megaescándalo podría erosionar el apoyo interno a Zelenski , cuya popularidad ha caído al 45% según encuestas recientes de octubre de 2025. La NABU ha remitido el caso a los tribunales, prometiendo transparencia total en las pruebas, incluidas las grabaciones que usan apodos para ocultar identidades.