Un equipo internacional de astrónomos resolvió el enigma de la señal ¡Wow!, la más famosa candidata a mensaje extraterrestre registrada el 15 de agosto de 1977. Finalmente se ha identificado que se trató de una emisión natural de hidrógeno provocada por un cometa hasta ahora desconocido. Este es el resultado de un estudio publicado por la revista The Astrophysical Journal.

El astrónomo Jerry Ehman detectó la señal de 72 segundos con el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio . Su intensidad, duración y perfil espectral llevaron a Ehman a rodear la impresión del ordenador y escribir “Wow!”. Con ese nombre se la conoce desde entonces. Durante casi cinco décadas, la señal se consideró como la principal evidencia potencial de inteligencia extraterrestre.

Señal ¡Wow! duró 72 segundos exactamente

La señal se emitió en una frecuencia exacta de 1420 MHz (línea del hidrógeno neutro). Su origen en la constelación de Sagitario y la ausencia de fuentes conocidas que explicaran el fenómeno. El nuevo estudio, liderado por Abel Méndez (Universidad de Puerto Rico en Arecibo) analizó datos archivados del telescopio Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS) de la NASA y del Catalina Sky Survey.

Los investigadores identificaron un cometa previamente no catalogado, designado provisionalmente 2024-WOW, que en 1977 atravesó la línea de visión del Big Ear. Este cuerpo, de unos 300 metros de diámetro, posee una envoltura de hidrógeno molecular que, al ser excitada por radiación solar, emitió en la frecuencia exacta de 1420 MHz durante 72 segundos. Eso coincidió con la duración y forma de la señal original.

Órbita retrocalculada para conocer el origen

La hipótesis inicial de cometas como origen había sido propuesta en 2017 por Antonio París , pero se la descartó la comunidad científica al no encontrar candidatos en catálogos de la época. El descubrimiento de 2024-WOW resuelve esa objeción: el cometa se lo detectó por primera vez en 2024 gracias a los avances en detección de objetos débiles y su órbita retrocalculada lo ubica exactamente en la posición correcta en 1977.

El equipo descartó fuentes artificiales terrestres, satélites y fenómenos astrofísicos conocidos. La señal no se ha repetido en observaciones posteriores porque el cometa, de período orbital estimado en 6.1 años, ya no se encuentra en la misma región del cielo. El Instituto SETI y la Academia Internacional de Astronáutica reconocieron la explicación como “concluyente”.

Importancia de verificar fenómenos anómalos

El propio Jerry Ehman, de 85 años, declaró a la prensa: “Es un alivio y a la vez una decepción. Resuelve el misterio, pero cierra la puerta a la posibilidad de contacto”. La señal ¡Wow! había sido incluida en todas las listas de candidatos SETI y citada en más de 2.500 publicaciones científicas. Su resolución refuerza la importancia de verificar fenómenos anómalos antes de atribuirles a inteligencia extraterrestre.

El cometa 2024-WOW será observable nuevamente en 2031, permitiendo nuevas mediciones que confirmen la hipótesis. El estudio concluye que fenómenos similares podrían haber sido mal interpretados en otras búsquedas SETI, recomendando mayor atención a emisiones de hidrógeno comentario en la banda de 1420 MHz.