Rusia reanudó sus ataques a gran escala contra la infraestructura energética de Ucrania en la madrugada de este martes 3 de febrero de 2026, lanzando más de 70 misiles y alrededor de 450 drones. Con eso, Rusia puso fin a una tregua temporal acordada a petición del presidente estadounidense Donald Trump. Los bombardeos, afectaron regiones como Kiev, Járkov y Vínitsia dejando civiles heridos y fallecidos.
Estos ataques a Ucrania se produjeron horas antes de la llegada del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a la capital ucraniana, en medio de una ola de frío extremo con temperaturas de hasta -20 grados Celsius. El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el lanzamiento de los proyectiles, dirigidos principalmente a centrales eléctricas y el sector del gas, provocando cortes de suministro que dejaron sin calefacción a más de 1.100 edificios en Kiev.
Rusia dejó sin calefacción y energía a cientos de hogares
Al menos dos personas resultaron heridas en la capital, según autoridades locales. La Fuerza Aérea Ucraniana reportó la interceptación de 35 misiles y 219 drones, aunque varios impactaron en objetivos clave. La tregua, anunciada por el Kremlin la semana pasada, se limitaba a abstenerse de atacar Kiev y otras ciudades hasta el 1 de febrero, como respuesta a la solicitud de Trump para mitigar la crisis energética durante el invierno.
Putin y Trump acordaron esta pausa temporal en medio de esfuerzos diplomáticos, incluyendo la reanudación de negociaciones trilaterales en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, con participación de delegaciones de Ucrania, Rusia y Estados Unidos. Mark Rutte, al llegar a Kiev, declaró ante el Parlamento ucraniano que estos ataques "no demuestran seriedad respecto a la paz",
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el bombardeo de Rusia y afirmó que "sin presión a Rusia no se terminará la guerra". Este episodio se enmarca en la invasión rusa a Ucrania iniciada en febrero de 2022, que ha generado una crisis energética persistente, agravada por ataques sistemáticos a infraestructuras críticas durante el invierno. Antes de la tregua, Rusia ya había impactado centrales eléctricas, provocando apagones masivos.
Miles de muertes civiles durante el conflicto
La OTAN ha incrementado su apoyo a Ucrania con suministros militares, mientras las negociaciones en Abu Dabi buscan un cese al fuego sostenible. Los bombardeos destacan la fragilidad de los acuerdos temporales en un conflicto que ha causado miles de muertes civiles y daños estimados en cientos de miles de millones de dólares.
Autoridades ucranianas activaron alarmas antiaéreas en múltiples regiones, y se reportaron explosiones en Járkov y el centro del país. La comunidad internacional monitorea de cerca estos desarrollos, con la Unión Europea preparando nuevas sanciones contra Moscú.