Rusia realizó un bombardeo masivo con misiles contra Kiev, la capital de Ucrania, este viernes 9 de enero de 2026, lo que resultó en al menos cuatro muertos y 19 heridos, según informó el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko.

El ataque impactó un edificio residencial en la orilla izquierda de la capital, donde un médico falleció mientras atendía una emergencia en un segundo impacto. Además, provocó incendios en viviendas y cortes de electricidad en varios barrios.

El hecho ocurre en medio de advertencias sobre amenazas aéreas y sin avances en negociaciones para un cese al fuego.

El ejército ucraniano alertó en la madrugada que toda Ucrania enfrentaba una amenaza de misiles, tras detectar bombarderos rusos en el aire. Klitschko describió el evento como un “ataque masivo con misiles enemigos”, que dejó sectores de Kiev sin luz por completo.

Impacto en Lviv y contexto de misiles

El alcalde de Lviv, Andriy Sadovy, indicó que corresponde al ejército evaluar si el misil involucrado fue un Oreshnik con capacidad nuclear, dado que el golpe ocurrió cerca de la frontera con Polonia.

Sin embargo, la administración militar local confirmó que los niveles de radiación se mantienen dentro de los parámetros normales. Este tipo de misil ya había sido usado por Rusia a finales de 2024 en un ataque con ojiva convencional contra la ciudad de Dnipro, en el centro de Ucrania.

Además, el 30 de diciembre de 2025, Rusia anunció la puesta en servicio activo de estos proyectiles con capacidad nuclear y su despliegue en Bielorrusia, según el Ministerio de Defensa ruso.

El bombardeo reciente en Kiev se produjo poco después de una advertencia emitida el jueves por la embajada de Estados Unidos en la capital ucraniana, que alertaba sobre un posible “ataque aéreo potencialmente significativo” en los próximos días.

Rechazo de planes de paz y esfuerzos de recuperación

Este ataque sigue al rechazo por parte de Moscú del último plan de paz propuesto para el periodo de posguerra, impulsado por el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, su homólogo estadounidense Donald Trump y líderes europeos.

Mientras tanto, Ucrania avanza en los esfuerzos para restablecer el suministro de calefacción y agua a cientos de miles de hogares afectados por daños en infraestructuras energéticas clave en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia, causados por ataques rusos previos.

Rusia ha intensificado sus operaciones aéreas contra objetivos civiles e infraestructuras en Ucrania, desde inicios del conflicto en febrero de 2022.

Antecedentes muestran que, desde 2024, se han registrado múltiples usos de misiles avanzados, como el Oreshnik, en strikes contra ciudades ucranianas. Organizaciones internacionales han documentado miles de víctimas civiles en estos episodios, aunque las cifras exactas varían según fuentes oficiales.