Las protestas en Irán, que iniciaron el 28 de diciembre, en la capital Teherán se han extendido por varias ciudades. Miles de ciudadanos coreaban "Muerte a la República Islámica" en un desafío directo al régimen teocrático. Sin embargo, Donald Trump, presidente estadounidense afirmó que "es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán". Las protestas en Irán han derivado en llamados a reformas sistémicas, con un saldo de al menos 62 muertes reportadas.

Las demostraciones iniciaron en la capital por el deterioro económico, expandiéndose rápidamente a provincias como resultado de la difusión en redes sociales antes del apagón de internet. En videos verificados, se observan marchas en Teherán con consignas contra Ali Khamenei, incluyendo "Muerte al dictador" y referencias pro-monárquicas como "¡Larga vida al shah!".

Protestas en Irán llevan más de dos semanas

Las protestas nocturnas del 8 de enero incluyeron golpes de ollas desde balcones y techos, con frases como "Irán, luchas, mueres, devuélvenos Irán". Las autoridades implementaron un corte masivo de comunicaciones el 9 de enero para contener el malestar, según NetBlocks. Khamenei, en su primer discurso sobre el tema, tildó a los participantes de "vándalos" influenciados por Trump, acusando al mandatario de buscar dominar Irán.

El líder supremo instó a romper la "sedición" y rechazó las protestas como un complot extranjero. Organizaciones de Derechos Humanos reportan más de 3 mil fallecidos desde el 28 de diciembre, con advertencias oficiales de penas capitales para detenidos. Un oficial de la Guardia Revolucionaria advirtió a familias sobre riesgos en las calles, y clérigos como Khatami demandaron ejecuciones, llamando a manifestantes "soldados de Trump".

 Crisis económica por sanciones y corrupción interna

Trump, tras amenazas previas de intervención si se matan manifestantes pacíficos, señaló el 16 de enero que Irán detuvo ejecuciones de 800 personas, basado en fuentes confiables. Araghchi negó planes de ejecuciones relacionadas con protestas en Irán, atribuyendo violencia a infiltrados armados de EE.UU. e Israel. El trasfondo incluye una crisis económica por sanciones y corrupción interna, con protestas similares en 2022.

Aunque la represión ha reducido las protestas en Irán, miles han sido arrestados, y el régimen califica el periodo inicial como pacífico hasta la escalada. Hay cientos de manifestantes quienes han denunciado que amigos, allegados y familiares han desaparecido por lo que no saben si estarán vivos o muertos. El líder Ali Khamenei se ha negado a abandonar el poder, por el contrario ha recrudecido la ofensiva a las protestas en Irán.