El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, emitió un comunicado oficial en el que calificó las acusaciones de “infundadas y calumniosas”. Según Sánchez, las filtraciones del sargento retirado Alexander Chala, son “ficticios” y buscan “mancillar su honor” y desestabilizar la confianza en las Fuerzas Armadas. En su declaración, el ministroanunció que el lunes 4 de agosto presentará acciones legales contra los responsables de la difusión de los mensajes, incluyendo denuncias penales y civiles por injuria y calumnia.

Los mensajes, supuestamente intercambiados entre Sánchez y el general Eduardo Enrique Zapateiro a través de la aplicación Signal, incluyen una frase que señala: “Presidencia no se tiene por qué enterar”. Según Chala, los diálogos tratan sobre “acuerdos, negociaciones, favores y visitas” al Instituto Nacional de Industria Militar (Indumil),sin conocimiento del presidente Petro. El sargento retirado afirmó que estos hechos, de confirmarse, representarían “una de las peores traiciones” contra el mandatario y un riesgo para la seguridad nacional.

Sánchez, en su defensa, aseguró que los mensajes son manipulados y que su lealtad al presidente y al país es inquebrantable. “Mi honor y lealtadson los únicos activos que poseo”, afirmó en un mensaje publicado en X.

Contexto de la filtración de Pedro Sánchez

La controversia surge en un momento de alta tensión política en Colombia. El presidente Gustavo Petro, quien asumió el cargo en agosto de 2022, ha enfrentado múltiples críticas por presuntas traiciones dentro de su gabinete. En julio de 2025, Petro denunció públicamente “infiltraciones” en su gobierno, acusando a funcionarios de desobedecersu programa y favorecer intereses privados.

Este nuevo escándalo se suma a las recientes acusaciones sobre el ingreso de armas israelíes al país,pese a la prohibición presidencial.

Pedro Sánchez se desempeñaba como jefe de seguridad de la Casa de Nariño y participó en la operación de rescate de niños indígenas en la selva amazónica en 2023. Su designación generó debate, ya que algunos analistas advirtieronsobre posibles tensiones en la jerarquíamilitar debido a su estatus de general activo.

Reacciones y acciones legales

Alexander Chala solicitó a la Fiscalía General de la Nación y a la Corte Suprema que investiguen la veracidad de los mensajes, incluyendo los números telefónicos asociados a Sánchez y Zapateiro. Chala insistió en que el ministro debe rendir cuentas ante las autoridades y el país. Por su parte, Sánchez reiteró que los mensajes son falsos y que no permitirá que se cuestionen su integridadni la de las Fuerzas Armadas.

El general Eduardo Enrique Zapateiro, mencionado en los chats, no se ha pronunciado públicamente sobre el caso hasta el cierre de esta nota. La Fiscalía General no ha confirmado si iniciará una investigación formal, aunque fuentes indican que el caso podría ser analizadoen los próximos días.

Implicaciones políticas

El escándalo llega en un contexto de polarización política en Colombia, con el gobierno de Petro enfrentando críticas por la gestión de la seguridad y las relaciones internacionales. La filtración de los mensajes ha avivado el debate sobre la transparencia y la lealtad al interior del Ejecutivo.

Petro, quien no se ha pronunciado directamente sobre las acusaciones contra Sánchez, ha utilizado X para denunciar traiciones previas en su administración, lo que sugiere un ambiente de desconfianza en su entorno.

Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ha enfatizado su compromiso con la seguridad nacionaly la obediencia a las directrices presidenciales.