La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, confirmó la detención de otras dos personas vinculadas a las protestas realizadas en enero contra las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en una iglesia de Saint Paul, Minnesota. El caso, que ya había generado atención pública por la aprehensión del periodista Don Lemon, avanza ahora con nuevas imputaciones federales.
Bondi informó que los arrestados son Ian Davis Austin y Jerome Deangelo Richardson. Según explicó en un mensaje difundido en redes sociales, ambos forman parte de un grupo señalado por participar en lo que calificó como un ataque coordinado contra la Iglesia Cities, escenario de las manifestaciones contra los operativos migratorios.
De acuerdo con la acusación presentada por el Departamento de Justicia, Lemon y los demás coacusados enfrentan dos cargos federales. Entre ellos figuran conspiración para violar derechos constitucionales de terceros y la presunta vulneración de la Ley FACE, una normativa que protege el ejercicio de la libertad religiosa en lugares de culto.
Cargos federales tras detenciones de ICE
La Ley FACE, citada en el proceso judicial, aprobada en 1994, tiene el objetivo inicial de garantizar el acceso seguro a clínicas de aborto tanto para pacientes como para personal médico, en un contexto de protestas frecuentes. Con el paso del tiempo, el Congreso amplió su alcance e incorporó disposiciones para sancionar la interrupción de ceremonias religiosas y el uso de amenazas o fuerza en templos.
Las autoridades sostienen que las acciones atribuidas a los acusados encajan dentro de ese marco legal, al considerar que se afectó el derecho constitucional de libertad religiosa durante los hechos ocurridos en la iglesia de Saint Paul. La fiscalía sostiene que las protestas excedieron el derecho a la manifestación pacífica.
Además de la Ley FACE, los cargos se apoyan en la llamada Ley de Conspiración contra los Derechos. Esta legislación fue creada originalmente para combatir delitos asociados al Ku Klux Klan, pero luego se reformó para abarcar un espectro más amplio de violaciones a derechos constitucionales, según detalla la acusación.
Defensa de Don Lemon y reacción del periodismo
Don Lemon, exconductor de la cadena CNN, fue liberado el viernes tras su detención y defendió públicamente su actuación. El periodista afirmó que "la Primera Enmienda de la Constitución protege el trabajo" que ha realizado "durante los últimos 30 años", en referencia a su labor de cobertura informativa.
Lemon sostuvo que su presencia en la protesta se enmarcó en el ejercicio del periodismo y no en la organización de actos violentos o intimidatorios. Su arresto a manos de ICE generó inquietud entre organizaciones defensoras de la libertad de prensa en Estados Unidos.
La ONG Freedom of the Press Foundation expresó su preocupación por el rumbo del caso. La organización advirtió que los arrestos se basan en teorías que calificó como "falsas" y que representan "claras advertencias dirigidas contra otros periodistas". En un comunicado señaló: "El mensaje inequívoco es que los periodistas deben actuar con cautela, ya que el Gobierno está buscando cualquier forma de atacarles".
Preocupación por libertad de expresión
El avance del proceso judicial ocurre en un contexto de creciente tensión por las políticas migratorias y las acciones del ICE en distintos estados. Las protestas en templos y espacios comunitarios han generado debates sobre los límites entre la protesta social, la libertad religiosa y el trabajo periodístico.
Mientras la Fiscalía continúa con la investigación y no descarta nuevas acciones legales, organizaciones civiles y de prensa siguen de cerca el caso por su posible impacto en la cobertura de manifestaciones y en el ejercicio de derechos constitucionales en Estados Unidos.