Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, anunció este martes 3 de febrero que España prohibirá el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, como parte de un paquete de medidas para regular el entorno digital y proteger a la infancia de contenidos perjudiciales. El anuncio se realizó durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos (World Governments Summit), celebrada en Dubái.

Sánchez presentó cinco medidas legislativas y regulatorias destinadas a frenar los abusos de las grandes plataformas digitales y garantizar un espacio online más seguro. "Las redes sociales se han convertido en un estado fallido, un lugar donde se ignoran las leyes, donde se toleran los delitos", afirmó el presidente durante su discurso. Enfatizó que los menores no deberían navegar solos en este entorno, al que calificó como un "salvaje oeste digital".

Control de redes sociales en menores de 16

Sánchez subrayó la necesidad de "recuperar el control" para proteger a los niños y adolescentes. Para él, el primer paso debe ser el control del manejo de redes sociales. La prohibición obligará a las plataformas a implementar sistemas efectivos de verificación de edad y barreras reales que impidan el acceso de menores de 16 años. Esta medida ya está contemplada en el proyecto de Ley de Protección de Menores de Edad en Entornos Digitales.

El anuncio forma parte de un conjunto más amplio de iniciativas. Entre ellas se incluyen la responsabilización penal de directivos de plataformas que no retiren contenidos ilegales o de odio, la tipificación como delito de la manipulación de algoritmos y la amplificación de material ilícito, así como acciones contra la desinformación. España se ha unido a otros cinco países europeos en la llamada "Coalición de los Digitalmente Dispuestos".

 Riesgos de las redes para la salud mental

La primera reunión de este grupo se celebrará en los próximos días. El presidente adelantó que su Gobierno desplegará estas medidas a partir de la próxima semana, en línea con regulaciones similares que ya aplican o preparan países como Francia y Portugal. La iniciativa responde a preocupaciones crecientes sobre los riesgos de las redes sociales para la salud mental, la exposición a pornografía, violencia, ciberacoso y desinformación entre los menores.

Diversos estudios y organizaciones internacionales han alertado sobre estos impactos en las últimas décadas.Con esta propuesta, España busca alinearse con esfuerzos globales para establecer límites claros en el uso de plataformas digitales por parte de adolescentes, priorizando la protección infantil frente a la libertad de acceso irrestricta.