El caso del pequeño Liam Conejo Ramos ha dado un giro definitivo tras la intervención de la justicia federal de los Estados Unidos. El niño de cinco años y su progenitor, Adrián Alexander Conejo Arias, finalmente se encuentran en libertad y de regreso en el estado de Minnesota. Esta resolución se produce diez días después de una detención que generó una oleada de indignación social y política a nivel internacional, debido a la corta edad del menor involucrado.
"Estoy feliz de volver por fin a casa", expresó Conejo Arias antes de abordar el vuelo que los llevaría de vuelta a su comunidad. Al aterrizar en Minnesota, fueron recibidos por figuras políticas como la representante Ilhan Omar, quien agradeció públicamente el apoyo del congresista Joaquín Castro por acompañar a la familia en este proceso de reunificación. La llegada del menor marca el fin de una pesadilla logística y legal que los mantuvo recluidos en Texas.
Críticas a la administración federal
La liberación provisional de Liam Conejo Ramos fue ordenada por Fred Biery, juez federal del Distrito Occidental de Texas, quien no escatimó en críticas hacia los procedimientos de la Administración federal. En su dictamen, el magistrado cuestionó duramente lo que calificó como una "pérfida lujuria por el poder desenfrenado" y la imposición de crueldad innecesaria contra un niño. Los implicados se encontraban internados en el centro de detención de inmigrantes de Dilley mientras se resolvía su situación.
El juez Biery señaló que las autoridades federales habrían ignorado principios fundamentales de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos al priorizar cuotas de deportación mal ejecutadas. Según el dictamen, el intento de aplicar estas medidas de forma incompetente terminó traumatizando a niños, lo que contraviene la ética judicial. El proceso migratorio de ambos ecuatorianos permanece abierto, pero ahora podrán enfrentarlo fuera del confinamiento.
El origen del conflicto migratorio
La situación legal de Liam Conejo Ramos y su padre es compleja, ya que existen versiones encontradas entre sus abogados y el Gobierno. La defensa de los ecuatorianos sostiene que ambos han solicitado formalmente asilo en el país para proteger su integridad. No obstante, las agencias federales argumentan que su estancia es ilegal y que el plazo para abandonar el territorio estadounidense venció en abril pasado.
A pesar de estos argumentos administrativos, el juez destacó que las órdenes del Ejecutivo no pueden estar por encima de la causa probable. Biery comparó la situación con "poner al zorro a custodiar el gallinero", enfatizando la necesidad de un agente judicial independiente que supervise las detenciones. Este fallo jurídico sienta un precedente importante sobre cómo deben manejarse los casos de familias migrantes bajo custodia federal.
Indignación por las tácticas de detención
El arresto inicial de Liam Conejo Ramos ocurrió el pasado 20 de enero en Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis. La detención cobró relevancia mundial cuando se difundió una fotografía del menor junto a un vehículo oficial, imagen que se convirtió en el símbolo de la protesta contra las políticas migratorias vigentes. Vecinos y personal escolar denunciaron que se cometieron abusos durante el operativo de captura.
De acuerdo con testimonios de la comunidad educativa, los agentes federales habrían utilizado al niño como "cebo" para obligar a su madre a abrir la puerta de la vivienda. Esta táctica fue calificada de inhumana por diversos sectores sociales que exigían la liberación inmediata. Por ahora, el dictamen judicial prohíbe cualquier intento de deportación mientras se examina a fondo el expediente del menor y su padre.