La amistad entre Wanda Dench , residente de Arizona , y Jamal Hinton , entonces un estudiante de 17 años , comenzó en 2016 cuando un mensaje de texto enviado por error previo al Día de Acción de Gracias los llevó a compartir una cena que se transformó en una tradición anual, según reportaron medios estadounidenses.

Un mensaje equivocado que inició una tradición

El vínculo se originó cuando Dench , de entonces abuela de varios nietos, envió una invitación a la cena de Acción de Gracias sin saber que el número ya no pertenecía a su familiar. El mensaje llegó a Hinton , quien cursaba el último año de secundaria. Tras intercambiar fotografías para comprobar la confusión, el joven respondió con humor preguntando si podía asistir de todas formas. Dench aceptó sin dudar y le dijo: “Eso es lo que hacen las abuelas, dar de comer a todos”, según recopilaron medios como CNN y Daily Mail .

La historia se volvió viral en redes sociales y en pocos días alcanzó repercusión nacional. A pesar de la atención mediática, la reunión se concretó y marcó el inicio de una tradición que continúa hasta hoy.

Durante los años siguientes, ambos celebraron Acción de Gracias juntos, salvo en 2024 , cuando Dench no pudo asistir debido a que se encontraba en tratamiento contra un cáncer de mama . Sin embargo, mantuvieron el encuentro mediante una transmisión en vivo para no romper la costumbre anual.

Acompañamiento y pérdidas en una década compartida

En el primer año de la tradición, tanto la presencia de los medios como las reacciones en internet no impidieron que se consolidara una amistad genuina. El esposo de la mujer, Lonnie Dench , recibió también a Hinton como parte de la familia. Su apoyo fue determinante para que la relación se fortaleciera.

La dinámica familiar cambió en 2020 , cuando Lonnie falleció por complicaciones del covid-19 . Tras su muerte, Dench y Hinton decidieron mantener un lugar simbólico para él en la mesa durante las siguientes celebraciones, como una forma de honrar su memoria.

La relación avanzó más allá de las festividades. Durante la pandemia, el joven y su novia llevaron alimentos a Dench cuando debía cumplir períodos de aislamiento. Con el tiempo incorporaron actividades como noches de juegos de mesa y salidas espontáneas, entre ellas el día en que Dench decidió hacerse su primer tatuaje , acompañada por Hinton.

Un reencuentro tras la recuperación y un festejo especial

Este año se cumplió el noveno aniversario del encuentro original. Ya recuperada del tratamiento oncológico, Dench regresó a la reunión en persona, que se celebró el 27 de noviembre en la casa de la tía de Hinton, en Phoenix. Allí pudo conocer a varios integrantes de la familia del joven, a quienes agradeció por haber criado -según explicó ella misma- a “una persona tan especial”.

Para esta ocasión, una reconocida empresa de alimentos colaboró con un menú completo para la cena. Mientras que la familia de Hinton preparó varios platillos caseros que complementaron la reunión. La celebración incluyó una sorpresa conjunta organizada por ambos protagonistas para sus seres queridos, aunque no trascendieron detalles del gesto.

Una amistad que trasciende la viralidad

A pesar del continuo interés mediático, Dench y Hinton insisten en que su vínculo permanece más allá de la atención del público. Ambos destacan que seguirán reuniéndose en cada Acción de Gracias incluso si deja de existir seguimiento en redes.

En internet, Dench es conocida popularmente como “la abuela de Acción de Gracias”. Mientras que Hinton se convirtió en una figura destacada por compartir su evolución personal desde aquel primer mensaje recibido por error. Para ambos, la experiencia se ha convertido en un ejemplo de cómo una interacción inesperada puede transformarse en una relación duradera.

Lo que comenzó como un simple error quedó registrado como una muestra del poder de las conexiones humanas. Diez años después, su historia continúa sumando episodios, manteniendo viva una tradición surgida de un gesto espontáneo que cambió sus vidas.