Una mujer de 34 años fue acusada de robar el equivalente a 117 mil dólares a su abuelo de 70 años , hechos ocurridos entre 2021 y 2023 en Chester, Inglaterra , en un caso que llegó a la Justicia británica por la presunta apropiación indebida de los ahorros del adulto mayor.

La acusación: dos años de manejo de cuentas y un desfalco millonario

Rebecca Culley, de 34 años , quedó bajo investigación tras ser señalada por sustraer dinero de las cuentas de su abuelo, Thomas Culley , de 70 años , con quien mantenía una relación cercana desde la muerte de su abuela. La mujer asumió el rol de cuidadora y administradora de sus finanzas, un vínculo de confianza que se extendió por al menos dos años.

Según la información presentada ante el tribunal, Culley tenía acceso a una tarjeta bancaria y una tarjeta de crédito entregadas por su abuelo, quien le permitía realizar compras puntuales. Sin embargo, la Fiscalía señaló que nunca le autorizó a disponer libremente de sus ahorros ni a efectuar gastos personales sin su consentimiento.

Las autoridades indicaron que los robos se cometieron entre marzo de 2021 y febrero de 2023 , período en el que la acusada alternaba su tiempo entre su vivienda y la de su abuelo en Chester.

Confirmación fiscal y los mecanismos del robo

Durante la audiencia, la fiscal Alexandra Carrier detalló que la acusada ejecutó múltiples operaciones que incluyeron transferencias directas a su propia cuenta en al menos 100 ocasiones , compras mediante pagos sin contacto y adquisiciones variadas.

La funcionaria explicó que Culley realizó 57 compras registradas y que incluso llegó a gastar más de 30 mil dólares en regalos de Navidad para sus tres hijos, utilizando fondos pertenecientes a su abuelo. El caso salió a la luz cuando la cuenta corriente quedó vacía , lo que llevó al adulto mayor a solicitar una revisión de sus movimientos financieros.

Carrier subrayó que existió “una violación de un alto grado de confianza”, y que las acciones de la mujer presentaban “elementos de planificación y sofisticación”, además de causar angustia emocional a la víctima.

La defensa y la insólita excusa de la acusada

Rebecca Culley admitió tres cargos de robo y declaró sentirse una “mocosa malcriada” , argumentando que había abusado de la generosidad de su abuelo. También reconoció haber actuado de manera inapropiada al utilizar los ahorros del hombre, acumulados durante toda una vida de trabajo.

El abogado defensor, Simeon Evans , expuso que su representada fue criada por sus abuelos y que atravesó un “antecedente difícil”. Afirmó que el remordimiento expresado por la acusada era “genuino” y que aún dependía emocionalmente del apoyo del adulto mayor, a quien consideraba una figura paterna.

El tribunal tomó en cuenta estas declaraciones, aunque señaló que las acciones atribuidas a la mujer constituyeron un daño significativo tanto económico como emocional.

Sentencia: pena suspendida y obligación de rehabilitación

Finalmente, Rebecca Culley evitó la prisión. La Justicia británica dictó una pena de 20 meses , suspendida por dos años , condicionada al cumplimiento de 20 días de actividad de rehabilitación y seis meses de tratamiento de salud mental .

Al emitir su veredicto, el juez Steven Everett reflexionó sobre el impacto familiar del caso, señalando que el abuelo probablemente se preguntaría qué pudo haber llevado a su nieta a cometer tales acciones. Indicó que este cuestionamiento formará parte del proceso con el que la acusada deberá vivir en adelante.

El caso continúa generando atención en Reino Unido por la gravedad del desfalco y por la relación familiar entre víctima y acusada, un elemento que profundizó el debate sobre la vulnerabilidad emocional y financiera de los adultos mayores.