El expresidente colombiano Iván Duque señaló que la coordinación fronteriza entre Colombia y Ecuador en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico se ha debilitado. Lo calificó como un debilitamiento significativo desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia de Colombia en 2022. Según sus declaraciones, este cambio dejó a Ecuador enfrentando casi en solitario los desafíos del crimen organizado transnacional.

Duque realizó estas afirmaciones durante una entrevista concedida al programa De Lunes a Lunes, transmitido por Teleamazonas y conducido por Andrea Bernal. El exmandatario colombiano (2018-2022) indicó que la disminución de la cooperación bilateral ha complicado los esfuerzos conjuntos para contener el avance de estructuras narcotraficantes en la región fronteriza. Esa ha sido una zona históricamente vulnerable al paso de cocaína hacia mercados internacionales.

Iván Duque criticó el poco apoyo operativo a Ecuador

A pesar de esta crítica, Iván Duque expresó respaldo explícito a las decisiones del actual presidente ecuatoriano Daniel Noboa. Destacó como positiva la estrategia de alianzas que Noboa ha impulsado con Estados Unidos, considerándola un elemento clave para fortalecer la lucha antidrogas en Ecuador. Estas alianzas incluyen cooperación en inteligencia, capacitación y apoyo operativo.

La frontera colombo-ecuatoriana, de aproximadamente 586 kilómetros, ha sido durante décadas un corredor estratégico para el tráfico de drogas, armas y migrantes. Durante la administración de Iván Duque se implementaron varios mecanismos de cooperación binacional, como operaciones conjuntas, intercambio de información y programas de desarrollo alternativo en zonas de cultivos ilícitos.

Poca confrontación durante periodos del correísmo

Diversos reportes de organismos internacionales, como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), han señalado que la porosidad de esta frontera facilita la actividad de grupos armados colombianos y bandas ecuatorianas vinculadas al narcotráfico. Las declaraciones del expresidente Iván Duque se producen en un momento en que ambos países enfrentan presiones crecientes por el avance del crimen organizado.

Ecuador declaró en enero de 2024 un "conflicto armado interno" contra grupos criminales, lo que derivó en mayor involucramiento de fuerzas de seguridad y en acercamientos con socios internacionales, especialmente Washington. El exmandatario también hizo referencia al rol que, según él, jugaron administraciones anteriores en Ecuador, al afirmar que ciertas estructuras del narcotráfico se mantuvieron sin confrontación durante periodos del correísmo.

Hasta el momento, ni el gobierno de Gustavo Petro ni la Cancillería ecuatoriana han emitido respuesta oficial a las declaraciones del expresidente Iván Duque.