Al menos 5.000 personas han muerto en las protestas que sacuden Irán desde el 28 de diciembre de 2025, según confirmó este domingo un funcionario iraní a Reuters. El dato incluye alrededor de 500 miembros de fuerzas de seguridad y surge en medio de la represión gubernamental. Las manifestaciones, iniciadas por el colapso del rial y el alto costo de vida, evolucionaron hacia demandas de fin del régimen clerical. El fiscal general de Teherán, Ali Salehi, rechazó las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó haber evitado la ejecución de 800 manifestantes mediante advertencias. Las autoridades persas atribuyen las muertes a "terroristas y criminales" vinculados a un complot de Estados Unidos e Israel.

Estimaciones de las organizaciones de derechos humanos 

El domingo 18 de enero de 2026, un alto funcionario iraní, que habló bajo condición de anonimato por la sensibilidad del tema, detalló a la agencia Reuters que las autoridades han verificado al menos 5.000 fallecidos en las protestas. La cifra supera estimaciones previas de organizaciones de derechos humanos y representa el saldo más alto desde la Revolución Islámica de 1979. El funcionario precisó que los enfrentamientos más violentos y mayor número de víctimas ocurrieron en zonas kurdas del noroeste del país.

"Trump siempre dice tonterías sin fundamento".

Ayatolá Ali Jamenei, líder supremo de Irán

Por su parte, el líder supremo de Irán, Ayatolá Ali Jamenei, reconoció públicamente por primera vez la magnitud de las pérdidas humanas. En un discurso televisado, admitió que se registraron "varios miles" de muertes, algunas "de manera inhumana y salvaje". Jamenei responsabilizó directamente a "elementos vinculados a Estados Unidos e Israel" y a "terroristas y alborotadores" por las víctimas, al tiempo que afirmó: "No llevaremos al país a la guerra, pero tampoco dejaremos impunes a los criminales domésticos o internacionales".

Respuesta oficial a declaraciones internacionales

En un acto junto al líder supremo, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, respondió a las afirmaciones de Donald Trump. El presidente estadounidense había declarado que sus advertencias de "acciones contundentes" habían detenido planes de ejecutar a 800 manifestantes. Salehi calificó las declaraciones de Trump como "tonterías sin fundamento" y aseguró que la respuesta de la Justicia iraní será "firme, disuasoria y rápida". El fiscal confirmó que numerosos casos de manifestantes ya han sido remitidos a tribunales.

Las autoridades han calificado algunos actos de protesta como "mohareb" (enemistad contra Dios), delito que puede acarrear pena de muerte según el código penal iraní. Aunque Trump afirmó que no habría ejecuciones masivas, organizaciones de derechos humanos mantienen preocupación por posibles juicios sumarios.

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El líder supremo de Irán, Ayatolá Ali Jamenei en un diálogo con seguidores.

Escala de la represión y contexto económico

Las protestas comenzaron el 28 de diciembre de 2025 por el desplome del valor de la moneda nacional y el encarecimiento de bienes básicos. Rápidamente se extendieron a decenas de ciudades y derivaron en consignas contra el sistema teocrático.

Según el mismo funcionario citado por Reuters, las autoridades han confirmado más de 24.000 detenciones en todo el territorio. Grupos como HRANA reportan cifras similares de arrestos, superiores a 22.000 personas. Desde el 8 de enero de 2026 se impuso un bloqueo casi total de internet, que las autoridades han comenzado a levantar de forma gradual, dificultando la verificación independiente de los hechos.

Las zonas kurdas del noroeste registraron los choques más intensos. Testimonios y reportes indican presencia de grupos separatistas, aunque las autoridades atribuyen la violencia a intervención externa.