El Gobierno de Argentina anunció este jueves la declaración de la Emergencia Ígnea en cuatro provincias de la Patagonia, ante el avance de incendios forestales que ya arrasaron al menos 45.000 hectáreas, principalmente en Chubut, donde cientos de brigadistas combaten las llamas para evitar que alcancen zonas pobladas.
Agilizar la coordinación
Los principales focos activos se concentran en la provincia de Chubut, en el sur del país, donde el fuego ha afectado vastas extensiones de bosque nativo. Según datos oficiales, el Parque Nacional Los Alerces es la zona más comprometida, con 20.000 hectáreas incendiadas, seguido por otro frente que afecta 22.300 hectáreas entre Puerto Patriada y Epuyén, este último contenido en un 85 %.
Ante la magnitud de la emergencia, el jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, informó que se firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia para declarar la emergencia ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida será publicada oficialmente este viernes.
El objetivo del decreto es agilizar la coordinación entre organismos nacionales y provinciales para fortalecer el combate contra los incendios forestales, una demanda sostenida por los gobernadores de la región patagónica.
Lluvias, brigadistas y condiciones climáticas
En los últimos días, lluvias leves y un descenso de temperaturas brindaron un alivio parcial que permitió mejorar las tareas en el terreno. Sin embargo, las autoridades advierten que estas condiciones no son suficientes para extinguir el fuego.
De acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias, en la zona operan cerca de 450 brigadistas, apoyados por 19 medios aéreos, cuyo trabajo se centra en la construcción de cortafuegos para evitar que las llamas alcancen áreas habitadas como Cholila, localidad chubutense de unos 2.800 habitantes.
El Servicio Nacional de Manejo del Fuego mantiene vigente hasta el viernes una alerta roja por peligro extremo de incendios, debido a la combinación de altas temperaturas, sequía y vientos fuertes, condiciones que podrían favorecer nuevos focos.
Impacto regional y respuesta estatal
La problemática se extiende, en distinta magnitud, a otras provincias de la Patagonia argentina, como Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz. El martes, el Gobierno nacional destinó 87 millones de dólares para reforzar a los cuerpos de bomberos voluntarios y brigadas forestales.
Las autoridades continúan monitoreando la situación ante el riesgo de reactivación del fuego con el aumento de las temperaturas en los próximos días.