Un hombre identificado como Kevin West, de 52 años, fue declarado culpable de asesinato en primer grado por la muerte de su esposa Marcelle "Marcy" West, ocurrida el 8 de enero de 2024 en Washougal, Washington, luego de que pericias confirmaran que fue asfixiada y no víctima de una convulsión, como él había denunciado.

El caso se conoció públicamente en las últimas horas, tras el veredicto emitido por un jurado que, luego de dos horas de deliberación, determinó la responsabilidad penal de Kevin West. Al escuchar la decisión judicial, el acusado se desplomó en brazos de su hermana dentro de la sala.

Kevin West se desempeñaba como bombero y estaba casado con Marcelle "Marcy" West, de 48 años. Durante la madrugada del 8 de enero, el hombre llamó al 911 y aseguró que su esposa estaba sufriendo una convulsión dentro de su vivienda.

Minutos antes de las 4h30, personal del Departamento de Policía de Washougal y compañeros del Departamento de Bomberos de Camas-Washougal acudieron al domicilio. Al llegar, confirmaron que la mujer ya no presentaba signos vitales.

Una segunda autopsia cambió el curso de la investigación

Los primeros exámenes médicos no detectaron indicios claros de un crimen. Sin embargo, en los días posteriores, familiares y personas cercanas a la pareja se comunicaron con la policía y expresaron dudas sobre la versión del acusado, señalando que el matrimonio atravesaba conflictos.

Ante esos testimonios, las autoridades ordenaron una segunda autopsia, más exhaustiva. El resultado fue determinante: se halló un traumatismo en el cuello, compatible con asfixia, lo que descartó la hipótesis de una muerte natural y llevó a reclasificar el caso como homicidio.

Para evitar posibles conflictos de intereses, la investigación fue transferida a la Oficina del Sheriff del Condado de Clark, de acuerdo con información publicada por el portal especializado Law & Crime.

Problemas económicos y una relación extramatrimonial

Durante las pesquisas, los investigadores establecieron que la pareja enfrentaba problemas financieros y una crisis matrimonial. Además, se descubrió que Kevin West mantenía una relación extramatrimonial con otra mujer.

La presunta amante era una excompañera del cuartel de Bomberos, quien había trabajado como voluntaria. Según los registros judiciales, la relación tuvo idas y vueltas hasta que, en julio de 2023, retomaron el vínculo de manera más estable y secreta.

Estos elementos fueron incorporados como parte del móvil del crimen, al considerar que el acusado habría intentado simular un accidente para evitar responsabilidades y continuar su relación paralela.

Contradicciones y evidencia tecnológica

Durante el juicio, Kevin West negó haber asesinado a su esposa. En su declaración, afirmó que ambos habían cenado comida china y visto películas hasta aproximadamente las 23h00, momento en el que, según dijo, se fueron a dormir.

No obstante, los datos extraídos de su reloj inteligente contradijeron su versión. El dispositivo registró cerca de 1.000 pasos hasta las 4:00 de la madrugada, lo que evidenció que no permaneció en reposo, como había declarado ante el tribunal.

La fiscal Jessica E. Smith sostuvo que el motivo del crimen era "totalmente obvio" y lo vinculó directamente con la relación extramatrimonial, a la que calificó como obsesiva.

Tras el veredicto de culpabilidad, Kevin West quedó a la espera de la audiencia de sentencia, programada para el 27 de febrero, en la que se determinará la pena que deberá cumplir por el asesinato de su esposa.