Un conflicto nuclear , incluso de escala limitada, podría inyectar suficiente hollín en la atmósfera para bloquear la luz solar, colapsar la producción global de alimentos y provocar hambrunas masivas, según un estudio publicado el 15 de agosto de 2022 en la revista Nature Food. Investigadores liderados por Lili Xia, de la Universidad de Rutgers, estiman que un enfrentamiento entre potencias como Estados Unidos y Rusia podría causar hasta 5.000 millones de muertes por inanición en dos años.
El estudio analiza cómo la detonación de armas nucleares generaría incendios masivos que liberarían millones de toneladas de hollín a la atmósfera. Este fenómeno bloquearía la luz solar , causando un enfriamiento global y una caída drástica en la productividad agrícola, pesquera y ganadera.
Lili Xia, experta en modelado climático y de cultivos, y su equipo utilizaron datos de arsenales nucleares declarados para simular los efectos de una semana de conflicto nuclear. Los resultados muestran que, tras agotarse las reservas de alimentos , la producción global de calorías sería insuficiente para sostener a la población, incluso con medidas como la reducción del desperdicio alimentario o la reorientación de cultivos destinados a biocombustibles o alimentación animal hacia el consumo humano.
Aunque el escenario actual no involucra un asteroide , los efectos de un conflicto nuclear replicarían condiciones similares, con consecuencias devastadoras para la seguridad alimentaria global. Los autores del estudio enfatizan que las hambrunas no serían el único riesgo . La radiación y la destrucción directa de las explosiones agravarían la crisis , pero el bloqueo de la luz solar sería el factor determinante en la escasez de alimentos.
Según un artículo publicado por National Geographic, estas proyecciones subrayan la necesidad de medidas preventivas globales para evitar el uso de armas nucleares . El estudio concluye que la cooperación internacional es crucial para mitigar los riesgos de un conflicto nuclear. Los investigadores destacan que las consecuencias de estas armas no solo afectarían a las naciones involucradas, sino que tendrían un impacto global, amenazando la salud humana y la estabilidad planetaria.
Organismos internacionales, como la ONU, han instado a las potencias nucleares a reducir sus arsenales, mientras que tratados como el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) buscan prohibir su uso. Sin embargo, tensiones geopolíticas actuales entre potencias nucleares mantienen vigente la preocupación por un conflicto de esta naturaleza. (10)