El Senado de Estados Unidos rechazó una ley que buscaba limitar a Donald Trump de ataques militares en Venezuela sin autorización previa del Congreso. La votación terminó 51-50 luego de una jornada marcada por presiones políticas, cambios de postura y un desempate decisivo desde la vicepresidencia.

La resolución pretendía exigir que el presidente solicitara aval legislativo antes de ordenar operaciones armadas contra Venezuela. Sin embargo, la mayoría republicana cerró filas tras el mandatario y bloqueó el avance de la iniciativa en una votación de alto impacto político.

Senado bloquea ley para limitar a Donald Trump en Venezuela

Dos senadores republicanos resultaron clave en el desenlace de la votación. Josh Hawley, de Missouri, y Todd Young, de Indiana, inicialmente apoyaron la resolución que restringía el uso unilateral de la fuerza militar.

No obstante, ambos cambiaron su voto tras recibir críticas públicas y presiones directas de Donald Trump en los días previos. Finalmente, votaron junto al bloque republicano para retirar el "privilegio" legislativo y sepultar la iniciativa en la cámara alta.

La votación quedó empatada 50-50, lo que obligó a la intervención del vicepresidente JD Vance. Con su voto de desempate, Vance anuló formalmente la resolución de poderes de guerra impulsada por los demócratas.

Donald Trump mantiene control republicano pese a divisiones internas

Analistas políticos señalaron que el resultado confirmó el control de Donald Trump sobre gran parte del Partido Republicano en el Senado. Sin embargo, el estrecho margen evidenció una creciente inquietud entre legisladores por la política exterior agresiva del presidente.

Los demócratas forzaron el debate tras una redada nocturna en la que tropas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro. El operativo sorpresa, ocurrido a inicios de mes, intensificó el temor a una escalada militar sin control legislativo.

Durante un discurso en Michigan, Donald Trump defendió la operación y criticó duramente a sus opositores en el Capitolio. "Aquí tenemos uno de los ataques más exitosos de la historia y encuentran la manera de oponerse. Es asombroso. Y es una pena", dijo Trump.

El mandatario también arremetió contra legisladores republicanos que respaldaron la ley. Calificó al senador Rand Paul como "un completo perdedor" y llamó "desastres" a Lisa Murkowski y Susan Collins, quienes mantuvieron su apoyo.

Legislación sin futuro legal, pero con fuerte impacto político

Incluso si el Senado hubiera aprobado la resolución, el proyecto enfrentaba un destino adverso. La ley requería la firma del propio Donald Trump, lo que prácticamente garantizaba su veto presidencial.

Aun así, la votación dejó un mensaje claro dentro del Capitolio. Muchos republicanos temen contrariar al presidente, quien mantiene amenazas de nuevas acciones en Venezuela.

El nerviosismo también crece por el endurecimiento del discurso de Donald Trump contra Irán y Groenlandia. Para observadores políticos, el episodio marcó un punto de inflexión en el debate sobre los límites del poder presidencial en política exterior.