La comunidad de Caja de Agua , en San Juan de Lurigancho , Perú, enfrenta una situación que ha generado indignación y preocupación sanitaria. Un hombre que murió a causa de tuberculosis fue velado en la vivienda de una vecina que, por solidaridad, ofreció su casa para que los allegados pudieran despedirse del fallecido. Sin embargo, el acto de apoyo se convirtió en un problema grave cuando los familiares directos desaparecieron sin completar los procedimientos funerarios.

El cuerpo permanece cinco días en el domicilio, según relataron residentes de la zona, quienes alertaron sobre el riesgo sanitario y la carga emocional que representa esta situación. La vecina, que permitió el velorio y asumió temporalmente la responsabilidad de resguardar el féretro, no cuenta con los documentos necesarios para realizar la sepultura, lo que ha impedido avanzar en cualquier trámite.

El caso implicaría además un posible abandono familiar. Esto debido a que uno de los hermanos del fallecido, encargado de gestionar los documentos funerarios, mantiene bajo su poder las autorizaciones necesarias para dar cumplimiento al entierro. Su negativa a entregarlos o a presentarse ante las autoridades ha frustrado los intentos de la comunidad por ofrecer una sepultura digna.

Un cuerpo sin sepultura y un conflicto sin resolver

De acuerdo con testimonios de los vecinos, el fallecido vivía en condiciones vulnerables y recibió apoyo ocasional de personas cercanas. Al momento de su muerte, la vecina accedió a prestar su casa para el velorio, considerando que la familia se encargaría del entierro en los plazos establecidos. Sin embargo, la ausencia de los familiares directos y la falta de documentos como la constancia de defunción y las autorizaciones para el traslado han paralizado el proceso funerario.

Los habitantes de Caja de Agua manifestaron su preocupación ante la permanencia del cuerpo en un entorno residencial, ampliando los riesgos epidemiológicos, especialmente porque el fallecido padecía tuberculosis, una enfermedad contagiosa que requiere manejo sanitario adecuado. Aunque el contagio después del fallecimiento es bajo en condiciones controladas, la prolongación del velorio sin los cuidados necesarios genera inquietud en la comunidad.

La vecina afectada ha señalado que no tiene recursos económicos ni respaldo legal para gestionar la sepultura. Mientras, otros allegados del fallecido han intentado comunicarse con el hermano que posee los documentos, sin obtener respuesta.

Autoridades locales evalúan intervenir

Ante el reclamo vecinal, se espera que las autoridades municipales y sanitarias intervengan para dar una solución. La situación ha sido reportada a las entidades correspondientes. Estas deben verificar el estado del cuerpo, las condiciones en las que se encuentra y los procedimientos legales necesarios para proceder con la sepultura en caso de que la familia no asuma su responsabilidad.

Los especialistas consultados señalan que, en casos de abandono, la municipalidad puede gestionar un entierro de oficio. Esto se pude realizar siempre que exista un acta de defunción válida y se determine la imposibilidad o negativa de los familiares directos para cumplir con el proceso. No obstante, la demora en obtener los documentos mantiene el caso en un punto crítico.

La comunidad ha insistido en que no busca señalar culpables, sino garantizar condiciones de salubridad y asegurar que el fallecido reciba una sepultura adecuada. El prolongado tiempo de permanencia del cuerpo ha incrementado el malestar entre los vecinos, quienes consideran urgente una acción institucional.

Los vecinos y allegados del fallecido esperan que en las próximas horas se logre destrabar la entrega de documentos. Además piden que las autoridades actúen para resolver la retención injustificada de los trámites funerarios. El objetivo, recalcan, es que el fallecido reciba una sepultura digna y que la vecina pueda recuperar la normalidad en su vivienda.

Mientras tanto, la comunidad permanece atenta a los avances del caso. Además, se ha solicitado apoyo institucional para evitar que situaciones similares se repitan en la zona.