Un estudio del Real Instituto Neerlandés de Investigación Marina (NIOZ) reveló que el aumento acelerado de CO₂ y el calentamiento global, ocurrido hace 56 millones de años, provocaron incendios forestales masivos y una intensa erosión del suelo. Esto se dio durante el período conocido como Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (MPTE), según datos publicados en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.

Hallazgos clave sobre un calentamiento abrupto

La investigación analizó sedimentos marinos extraídos en 2021 del fondo del mar de Noruega. Allí se encontraron capas excepcionalmente bien conservadas de polen y esporas, que permitieron reconstruir con precisión los cambios ambientales.

Los datos muestran que la Tierra ya era cálida en ese período, pero experimentó un aumento adicional de cinco grados centígrados en un corto lapso. Por ello, alteró de forma drástica los ecosistemas terrestres y marinos.

Vegetación colapsada en solo 300 años

Según explicó la bióloga Mei Nelissen, autora principal del estudio y doctoranda del NIOZ y la Universidad de Utrecht, la vegetación almacenaba grandes cantidades de carbono en extensos bosques de coníferas, incluso en latitudes altas.

Sin embargo, en un máximo de 300 años tras el aumento explosivo del CO₂, estas coníferas desaparecieron casi por completo en la zona estudiada, siendo reemplazadas por helechos, una señal clara de perturbación ambiental severa.

Incendios forestales y erosión del suelo

El estudio detectó un incremento significativo de carbón vegetal en los sedimentos, lo que evidencia la ocurrencia de incendios forestales más frecuentes e intensos durante ese período de calentamiento extremo.

Además, el aumento de minerales arcillosos en los depósitos marinos indica que grandes extensiones de suelo fueron arrastradas hacia el mar, producto de una erosión acelerada tras la pérdida de cobertura vegetal.

Impactos profundos en los océanos

Los investigadores señalaron que los efectos del calentamiento también fueron severos en los océanos, donde se observó la desaparición del carbonato de calcio en sedimentos de aguas profundas.

Este fenómeno ocurrió porque el océano absorbió grandes cantidades de CO₂, provocando una rápida acidificación marina, que impidió a numerosos organismos formar conchas y esqueletos calcáreos.

Un evento climático sin causa única

El período del MPTE, ocurrido hace 56 millones de años, se caracterizó por un calentamiento súbito cuya causa exacta aún se desconoce, aunque los científicos apuntan a una combinación de factores.

Entre ellos figuran la liberación de metano desde hidratos marinos inestables y una intensa actividad volcánica, que habría contribuido al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Paralelos con el cambio climático actual

Nelissen advirtió que, aunque hoy las emisiones de CO₂ son entre dos y diez veces más rápidas que durante el MPTE, el ritmo de aumento atmosférico de carbono en aquel entonces se asemeja al actual.

En términos geológicos, los científicos señalan que una tasa tan acelerada de incremento del CO₂ no tiene precedentes, lo que refuerza la preocupación sobre los impactos del cambio climático contemporáneo.

Advertencias para el futuro

Los investigadores subrayan que comprender lo ocurrido durante el MPTE permite anticipar posibles consecuencias si el calentamiento global actual continúa sin mitigación.

Entre los efectos ya observados se incluyen más incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos, inundaciones y sequías, además de la liberación adicional de carbono por incendios y erosión, lo que podría agravar aún más el calentamiento global.