Un estudio realizado en Corea del Sur entre 2021 y 2023 evaluó si las vacunas contra COVID-19 incrementan el riesgo de cáncer. Especialmente en adultos mayores, usando datos del Sistema Nacional de Seguro de Salud.

Investigadores coreanos analizaron más de 8,4 millones de adultos y compararon el riesgo de cáncer en personas vacunadas y no vacunadas. Utilizando métodos estadísticos para equilibrar edad, sexo y comorbilidades. El estudio observó una mayor incidencia de cáncer de tiroides, gástrico, colorrectal, pulmón, próstata y mama en el año posterior a la vacunación. Según los datos, los aumentos más significativos fueron para cáncer de próstata ( 69% ) y pulmón ( 53% ), mientras que tiroides y gástrico aumentaron un 35% y 34% , respectivamente.

Los autores sugirieron que la inflamación inducida por la proteína spike de la vacuna podría explicar parcialmente estos resultados. Aunque no presentaron evidencia directa que confirme un mecanismo biológico. La investigación también señaló que el riesgo era mayor en adultos mayores de 65 años y mujeres , así como variaciones según el tipo de vacuna, con vacunas cDNA mostrando asociación con más tipos de cáncer que mRNA.

Críticas y limitaciones del estudio

Expertos en epidemiología y oncología han cuestionado la validez de los hallazgos. Señalan que el estudio no diferenciaba entre personas infectadas con COVID-19 y no infectadas, lo que podría confundir los resultados, ya que la infección real genera inflamación que sí puede influir en riesgo oncológico. Además, el seguimiento de solo un año es insuficiente para evaluar cánceres , que usualmente se desarrollan en varios años.

Otro punto crítico es el sesgo de detección : las personas vacunadas suelen participar más en programas de tamizaje en Corea del Sur, lo que podría generar diagnósticos más tempranos y aparentes incrementos de incidencia. Además, los autores son ortopedistas y pulmonólogos, no epidemiólogos ni vacunólogos, lo que limita la interpretación de los datos según especialistas consultados.

Contexto científico y conclusiones

La evidencia científica actual descarta que las vacunas COVID-19 causen cáncer. Organizaciones internacionales y oncólogos han repetido que no existe un vínculo comprobado y que las vacunas mRNA incluso se utilizan en terapias experimentales contra ciertos tumores . Datos nacionales de la Asociación Coreana de Cáncer hasta 2022 no muestran aumentos significativos de incidencia tras la vacunación masiva.

En conclusión, aunque el estudio coreano describe una asociación estadística temporal , no prueba causalidad. Las autoridades sanitarias recomiendan continuar con la vacunación, enfatizando que los beneficios superan ampliamente los riesgos documentados , y que la prevención del COVID-19 sigue siendo prioritaria. Los expertos destacan la necesidad de investigaciones adicionales con seguimiento más prolongado y control de variables críticas como infección previa y tamizaje oncológico.