Una mujer ecuatoriana fue asesinada en Perú y su cuerpo apareció oculto dentro de un colchón abandonado en un terreno baldío de Lima. La víctima, identificada como Jennifer Lisbeth Mendoza, había viajado desde Guayas el 11 de enero buscando una oportunidad laboral, según relató su familia.
Lo que pasó quedó registrado en cámaras
Días después de su llegada, la comunicación con sus familiares se interrumpió sin explicación, lo que activó la preocupación y posteriores gestiones de búsqueda.
Cámaras de seguridad registraron cuando un reciclador y otro hombre, movilizados en una tricimoto, abandonaron un colchón viejo en el sector conocido como San Martín de Porres. Aunque inicialmente no se supo, en medio estaba la ecuatoriana.
Un mal olor y la alerta de los ciudadanos
Vecinos del sector percibieron un fuerte olor y alertaron a la Policía, que al inspeccionar encontró el cuerpo con más de treinta heridas de arma blanca. El distrito fue identificado como San Martín de Porres, donde se activaron diligencias iniciales por la gravedad del hallazgo.
Jennifer Mendoza era madre de cuatro hijos y, según sus familiares, partió impulsada por la esperanza de ofrecerles un mejor futuro económico. Antes de viajar, le comentó a su pareja que había conseguido un trabajo en Lima, aunque nunca precisó detalles del lugar ni personas involucradas.
Los familiares de la ecuatoriana aseguraron que la decisión estuvo marcada por la necesidad y la falta de recursos, situación que los mantenía en constante esfuerzo diario.
Prisión preventiva y contradicciones
El conductor de la tricimoto, Darwin Cruz Vásquez, de 43 años, fue detenido e imputado por homicidio calificado por autoridades peruanas.Un juez ordenó nueve meses de prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones del Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú.Cruz afirmó que solo trasladó el colchón por encargo telefónico y que recibió treinta soles, equivalentes a unos ocho dólares, por el servicio.
Según su versión, recogió a dos hombres y una mujer identificados como Alex, Dark y Adriana, quienes habrían participado en el traslado. No obstante, la Fiscalía sostiene que intentó cubrir la placa del vehículo, un hecho que contradice directamente su testimonio inicial.
La Policía sigue investigando el hecho
Las autoridades mantienen activa la búsqueda de los otros implicados, coordinando controles migratorios para evitar una posible fuga del país.
Peritos realizaron diligencias en un inmueble cercano al paradero Santa Rosa, en Los Olivos, donde se presume ocurrió el ataque a la ecuatoriana.
El informe forense difundido por América Noticias, un canal de televisión de Perú, detalló laceraciones en yugulares, pulmón y riñón izquierdos, además de lesiones internas severas. La causa de muerte fue un shock hipovolémico hemorrágico, y el caso se investiga bajo la figura de un posible feminicidio.
El último mensaje a su familia
La hermana de Jennifer relató que hablaron constantemente los primeros días y que ella quedó al cuidado de los niños en Ecuador. "La última vez la vi por videollamada, estaba en un gran aeropuerto y me dijo: ‘Ñaña, voy a comer’", recordó con la voz quebrada.Después de ese mensaje, no volvió a comunicarse, y la familia nunca supo con exactitud a qué trabajo se dirigía en Lima.
Entre lágrimas, sus familiares viajaron a Perú únicamente para reclamar el cuerpo y repatriarlo al país donde nació y formó su familia. "Nos prometió que regresaría por sus hijos, que todo era por ellos", expresó su hermana en una entrevista con Latina Noticias.
El dolor, es profundo y permanente dijeron los familiares de Jennifer Lisbeth Mendoza, mientras esperan justicia por el crimen.