El Blue Monday —término utilizado por algunos medios y campañas de bienestar— se considera el lunes más triste del año, y en 2026 corresponde al 19 de enero, fecha difundida por organizaciones y prensa internacional, debido a una combinación de factores culturales relacionados con bienestar emocional y retorno a rutinas.

Un concepto cultural más que científico

El Blue Monday no está reconocido como diagnóstico médico ni cuenta con respaldo científico sólido. El concepto fue popularizado en la década de 2000 a partir de una fórmula promovida con fines publicitarios, que combinaba elementos como clima, estado de ánimo post-fiestas e inicio de año.

Investigadores en bienestar laboral y académico indican que el fenómeno funciona como una forma de describir el contraste entre el período de descanso de diciembre y la regularización de la vida cotidiana en enero, especialmente en países con jornadas laborales de lunes a viernes.

El término se enmarca dentro de los estudios sobre hábitos sociales, ritmos semanales y productividad, más que en el ámbito clínico o médico.

Factores que explican su difusión global

El concepto se expandió con rapidez en Reino Unido, Estados Unidos y Europa, y luego fue adoptado por medios de comunicación, industrias de bienestar y campañas comerciales. La fecha del Blue Monday suele ubicarse en la tercera semana de enero, cuando la población retoma rutinas laborales y educativas.

Entre los factores utilizados para explicar la popularización del término se incluyen:

  • Fin del período de festividades y vacaciones.
  • Retorno a obligaciones laborales o académicas.
  • Ajuste del sueño tras semanas de horarios irregulares.
  • Estacionalidad climática en el hemisferio norte.
  • Expectativas y metas de inicio de año.

En 2026, la fecha difundida para el Blue Monday se ubica el 19 de enero, aunque no existe un organismo oficial encargado de determinarla.

Perspectiva desde el bienestar y el trabajo

Expertos en organizaciones y salud laboral destacan que enero concentra procesos de planificación, metas y recarga operativa en empresas y centros educativos, lo que se traduce en una demanda cognitiva mayor. Esto puede generar la sensación de inicio difícil de semana, conocida también como "Monday Blues".

Asimismo, estudios sobre cronobiología indican que los cambios bruscos en la rutina de sueño durante el fin de semana pueden influir en el estado de alerta los lunes.

Las recomendaciones para afrontar este tipo de fenómenos suelen enfocarse en mantener horarios regulares de descanso, distribuir la carga laboral y gestionar prioridades al inicio de la semana.

Entre el marketing y la cultura popular

El Blue Monday es considerado un fenómeno cultural ampliamente citado en medios, pero no constituye una categoría diagnóstica ni un marcador clínico. Instituciones de salud advierten que el bienestar emocional no puede reducirse a una fecha universal, dado que depende de factores individuales, sociales y económicos.

La fecha también ha sido utilizada por empresas y plataformas para promover productos o servicios asociados al bienestar, productividad o motivación.