El Ejército de Estados Unidos interceptó en las últimas horas un sexto petrolero en el mar Caribe, marcado por sospechas de trasladar crudo venezolano. Esta acción sucede justo cuando se espera una reunión clave en la Casa Blanca entre el presidente estadounidense Donald Trump y la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, lo que otorga mayor relevancia al operativo.

Las fuerzas estadounidenses desplegadas desde el portaaeronaves 'USS Gerald R. Ford' llevaron a cabo la operación que permitió la detención del petrolero identificado como 'Veronica'. Según el Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), no se reportaron incidentes durante la maniobra y el control del buque resultó exitoso.

Estados Unidos acentúa presión

Con esta última operación, ya son seis los petroleros interceptados por fuerzas estadounidenses bajo la justificación de la "cuarentena" impuesta por el gobierno de Trump a embarcaciones sancionadas en aguas del Caribe. El Mando Sur subrayó en un comunicado que este nuevo operativo reafirma la eficacia de la llamada "Operación Lanza Sur", cuyo objetivo principal es obstaculizar el tráfico ilegal de crudo proveniente de Venezuela.

El mensaje oficial sostiene que "el único petróleo que saldrá de Venezuela será el que cuente con la coordinación adecuada y opere dentro de los límites legales". Asimismo, SOUTHCOM reiteró su firme compromiso de terminar con las actividades ilícitas en el hemisferio occidental y restaurar la seguridad regional frente a redes internacionales de tráfico.

Operación incrementa tensiones diplomáticas

El contexto político aumenta la tensión de estos operativos, ya que la interceptación del ‘Veronica’ se da horas antes de que la líder opositora venezolana llegue a la Casa Blanca. La administración Trump insiste en que estas acciones buscan defender los intereses nacionales y frenar la salida de petróleo venezolano fuera de los canales legales.

Según los datos difundidos por el Mando Sur, la campaña de bloqueos y detenciones de buques llegó a su punto máximo el 3 de enero, cuando Estados Unidos lanzó un ataque militar en territorio venezolano que dejó cerca de un centenar de víctimas mortales y culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.

Detalles de la campaña y consecuencias regionales

En lo que va del año, Estados Unidos ha incrementado la vigilancia y acciones directas sobre embarcaciones presuntamente vinculadas al comercio ilícito de crudo venezolano. El objetivo, remarcan fuentes militares, es eliminar cualquier flujo irregular de energía que beneficie a estructuras sancionadas.

Estas medidas se dan en el marco de la política de "máxima presión" implementada por la administración Trump desde 2025, con especial énfasis en controlar la exportación de recursos venezolanos. El Mando Sur remarcó que Washington no dará marcha atrás en su meta de desarticular redes ilegales que amenacen la estabilidad hemisférica.

De acuerdo a voceros oficiales, las autoridades estadounidenses continuarán las operaciones marítimas hasta asegurar un control total sobre el flujo de materias primas provenientes de Venezuela. La estrategia plantea reforzar la cooperación internacional, sumar recursos navales y sentar precedente en el combate contra el tráfico ilegal en la región.