Estados Unidos exigió la liberación incondicional de todos los presos políticos en Nicaragua y el fin del ciclo de represión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El pronunciamiento se produjo en medio de una nueva ola de arrestos contra ciudadanos que expresaron en redes sociales apoyo a la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro. En ese país están prohibidas las muestras de apoyo a lo sucedido a Maduro.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado norteamericano señaló en sus redes sociales que "la detención de nicaragüenses por dar ‘me gusta’ a publicaciones en línea demuestra la paranoia del régimen ilegítimo de Murillo y Ortega". El mensaje añadió: "Exigimos la liberación incondicional de todos los presos políticos, sin excepciones, sin casa por cárcel, sin nuevas detenciones. Libertad significa poner fin al ciclo de represión del régimen".
Nicaragua es gobernado desde hace por Daniel Ortega
La Embajada de Estados Unidos en Managua replicó el comunicado oficial, reforzando la posición de Washington. El pedido ocurre tras una serie de hechos contradictorios por parte de las autoridades nicaragüenses. El 10 de enero, el régimen excarceló a 24 presos políticos bajo la figura de "beneficio legal de convivencia familiar", una medida presentada como gesto en el marco de la conmemoración de 19 años en el poder y ante la creciente presión internacional.
Organismos de derechos humanos identificaron a la mayoría de estos liberados como presos políticos en Nicaragua, aunque las excarcelaciones incluyeron condiciones restrictivas, como presentaciones periódicas ante la policía y prohibiciones de uso de redes sociales o declaraciones públicas. Paralelamente, entre el 4 y el 9 de enero, días después de la captura de Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas, se reportaron más de 60 detenciones arbitrarias.
Detenciones ocurrieron en al menos ocho departamentos
Según el Monitoreo Azul y Blanco y el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, estos arrestos se basaron en expresiones de opinión en redes sociales. También comentarios privados o reacciones a publicaciones relacionadas con el derrocamiento del líder venezolano, aliado histórico del sandinismo. Medios independientes como Confidencial informaron que las detenciones ocurrieron en al menos ocho departamentos del país en el marco de un "estado de alerta" ordenado por Rosario Murillo.
Esta directriz incluyó vigilancia reforzada en barrios y monitoreo de redes sociales para prevenir cualquier expresión considerada amenazante para la "paz". Defensores de derechos humanos han calificado esta dinámica como una "puerta giratoria" represiva: se liberan algunos presos mientras se incorporan nuevos, manteniendo un clima de control y temor.
Aumenta la presión diplomática de Estados Unidos
Hasta inicios de enero, se registraron alrededor de 62 presos políticos reconocidos oficialmente, aunque organizaciones indican que la cifra real es mayor debido a casos no denunciados públicamente por las familias. El contexto regional se enmarca en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por cargos relacionados con narcotráfico, un hecho que ha intensificado la presión diplomática de Estados Unidos sobre regímenes aliados en América Latina, incluyendo Nicaragua.