El Gobierno de Estados Unidos , a través del Departamento de Transporte (DOT) y bajo la administración de Donald Trump , presentó la campaña “ La edad de oro de los viajes comienza contigo ” , con el objetivo de mejorar el comportamiento de los viajeros en aeropuertos y vuelos .
Un contexto marcado por tensiones y quejas de pasajeros
En los últimos años, viajar en avión en Estados Unidos se ha convertido en una experiencia con mayores niveles de tensión. Las aerolíneas han reportado incrementos en los incidentes con pasajeros, mientras que los consumidores han registrado más quejas relacionadas con demoras, conflictos a bordo y altercados en salas de espera .
Este clima se intensificó tras el reciente cierre del gobierno , que afectó a agencias federales, operaciones aeroportuarias y flujos de personal técnico y de seguridad.
En este escenario, el lanzamiento de una campaña enfocada en el comportamiento de los pasajeros llamó ampliamente la atención, especialmente por incluir directrices vinculadas a la vestimenta en los aeropuertos.
Una campaña que apela a la nostalgia de la aviación
La iniciativa del DOT, liderada por su secretario Sean Duffy , propone recuperar lo que denomina la “edad de oro de los vuelos”. El mensaje oficial destaca la importancia de la “etiqueta del viajero” en espacios compartidos como aeropuertos y aviones.
Bajo esta premisa, la campaña invita a los pasajeros a hacerse cinco preguntas antes de volar. Una de ellas, considerada la más controvertida, es: “¿Te vistes con respeto?”
El Gobierno señala que la vestimenta forma parte del comportamiento general del viajero y que puede influir en el ambiente dentro de los aeropuertos. Según el DOT, esta recomendación busca reconstruir un clima de cordialidad en un momento en el que las tensiones se han vuelto habituales.
El lanzamiento incluyó un video que muestra situaciones reales de comportamientos inapropiados: pasajeros discutiendo, personas caminando descalzas, pies sobre los asientos y miembros de la tripulación enfrentando actitudes agresivas.
La influencia del pasado en la estrategia actual
La comunicación de la campaña mezcla imágenes actuales con escenas que evocan el periodo históricamente conocido como la “edad de oro de la aviación”, un tiempo frecuentemente asociado con elegancia y formalidad.
El propio Duffy comentó -en declaraciones citadas por medios como MediaPost- que sería positivo “volver a una época en la que no usábamos nuestro pijama para ir al aeropuerto” .
Este enfoque busca reforzar la idea de que la experiencia de vuelo no solo depende de las aerolíneas, sino también del comportamiento del pasajero. El DOT insiste en que la cortesía, el respeto y la moderación pueden disminuir significativamente los incidentes.
Debates y reacciones a la propuesta oficial
La campaña ha generado debate público en medios estadounidenses. Para algunos especialistas consultados por medios internacionales, la recomendación sobre la vestimenta puede ser interpretada como un intento del gobierno de establecer estándares culturales o sociales.
Otros analistas resaltan que la iniciativa coincide con el incremento de choques verbales y físicos en aviones, fenómeno que ha llevado a varias aerolíneas a solicitar políticas federales más estrictas contra pasajeros conflictivos.
En un país donde la libertad de expresión y la vestimenta forman parte de la identidad personal, la propuesta ha sido percibida por ciertos sectores como un mensaje moralizante. Sin embargo, el Gobierno sostiene que su objetivo es reducir incidentes y mejorar la experiencia general del viaje.
Un llamado a la conducta responsable en espacios compartidos
El DOT subraya que su campaña no impone reglas obligatorias sobre vestimenta. Esta funciona como un recordatorio para adoptar comportamientos que contribuyan al bienestar colectivo. La estrategia forma parte de un esfuerzo más amplio para enfrentar el aumento de conflictos en vuelos domésticos.
Mientras continúa el debate, la campaña se difundirá de manera progresiva en aeropuertos, redes sociales y medios nacionales. El gobierno busca que las recomendaciones sean asumidas como parte de una cultura de viaje más respetuosa.