El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país podría "borrar a Irán de la faz de la Tierra" si las autoridades iraníes atentan contra su vida, lo que provocó una dura reacción de Teherán y elevó la tensión en un contexto marcado por protestas internas, represión y movimientos navales estadounidenses hacia Oriente Medio.
Donald Trump dice que ha dado indicaciones
Las declaraciones de Donald Trump se produjeron durante una entrevista televisiva, en la que aseguró haber dado "instrucciones muy firmes" para responder de manera total ante cualquier agresión directa. El mandatario hizo referencia a supuestas amenazas provenientes de Irán, sin detallar pruebas públicas, y reiteró que Estados Unidos actuaría de forma inmediata ante un escenario de ataque.
Las palabras del presidente estadounidense se sumaron a expresiones previas en las que calificó al líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, como "un hombre enfermo" y defendió la necesidad de un "nuevo liderazgo" en Irán. Estas afirmaciones marcaron un giro más agresivo en el discurso oficial de Washington hacia la República Islámica.
Respuesta de Irán y advertencia directa a Donald Trump
La reacción desde Teherán no tardó. Voceros militares iraníes advirtieron que cualquier acción contra su líder supremo desencadenaría represalias de gran alcance. Un portavoz de las Fuerzas Armadas señaló que Irán respondería no solo contra el agresor directo, sino contra sus intereses estratégicos, en lo que fue descrito como una advertencia explícita.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, también se pronunció y afirmó que un ataque contra Jamenei conduciría a una "guerra total" entre ambos países. Las autoridades iraníes sostienen que la Estados Unidos de Donald Trump busca desestabilizar al país en medio de una crisis interna sin precedentes.
Crisis interna y protestas en Irán
El cruce de amenazas ocurre mientras Irán enfrenta una ola de protestas iniciadas el 28 de diciembre de 2025, inicialmente motivadas por el deterioro económico, pero que derivaron en reclamos más amplios contra el gobierno. Organizaciones de derechos humanos han reportado miles de víctimas mortales y decenas de miles de detenidos, cifras que no han podido ser verificadas de manera independiente por todos los medios.
Desde el 8 de enero, el país permanece bajo un cierre casi total de internet, lo que ha limitado la difusión de información. El propio Jamenei reconoció públicamente que las protestas dejaron "varios miles" de muertos y responsabilizó a Estados Unidos por los disturbios.
Movimiento militar y alerta regional
En paralelo a la escalada verbal, se ha reportado el desplazamiento del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln desde Asia hacia el océano Índico, una maniobra que lo acerca a la región de Oriente Medio. Aunque autoridades militares estadounidenses no han confirmado un despliegue formal, el movimiento ha sido interpretado como una señal de disuasión.
No es la primera vez que un grupo de ataque naval estadounidense se acerca a la región en escenarios de tensión con Irán. En años recientes, maniobras similares han coincidido con crisis diplomáticas y episodios de confrontación indirecta.
Un escenario de alta tensión
La amenaza de Donald Trump de "borrar a Irán de la faz de la Tierra" marca uno de los momentos más delicados de la relación bilateral en los últimos años. A ello se suman las advertencias iraníes, la crisis interna en Teherán y la presencia militar en rutas estratégicas.
Por ahora, el escenario permanece en el terreno de la confrontación verbal, aunque los antecedentes regionales y el contexto político mantienen en alerta a la comunidad internacional ante una posible escalada con consecuencias imprevisibles.