Las autoridades detuvieron a una mujer y su pareja en la localidad de Mara Rosa, en el estado de Goiás, Brasil. Están acusados de torturar a la hija de cuatro años de la mujer, luego de una denuncia realizada por la escuela tras detectar signos de violencia.

El caso se conoció luego de que personal de la institución educativa a la que asistía la menor advirtiera hematomas y lesiones visibles en su cuerpo. Ante la sospecha de violencia, las autoridades del plantel activaron los protocolos de protección infantil y notificaron a los organismos competentes.

Tras la denuncia, a la niña la sometieron a una evaluación médica, durante la cual los profesionales de la salud detectaron quemaduras de segundo grado en las plantas de los pies. Estas lesiones, según el informe preliminar, habrían sido provocadas de manera intencional con un encendedor.

El caso quedó a cargo de la Policía Civil de Goiás, que inició una investigación para determinar las circunstancias en las que se produjeron las agresiones y establecer responsabilidades penales.

Violencia reiterada en el entorno familiar

De acuerdo con el delegado Peterson Amin, responsable del caso, las agresiones no habrían sido un hecho aislado. “Las agresiones habían estado ocurriendo durante al menos dos meses”, indicó el funcionario, al señalar que la escuela ya había observado anteriormente hematomas en la menor.

Según explicó el delegado, en ocasiones previas no fue posible establecer el origen exacto de las lesiones ni identificar con certeza a los responsables. Sin embargo, la reiteración de los signos de violencia llevó finalmente a la denuncia formal.

Las primeras averiguaciones apuntan a que los hechos ocurrieron en el entorno doméstico, lo que agravó la situación desde el punto de vista legal, al tratarse de una menor bajo el cuidado directo de los adultos implicados.

Testimonio clave y evidencia audiovisual

Como parte de la investigación, la Policía Civil difundió un video en el que se observa a la niña con uniforme escolar, sentada en una silla mientras un adulto revisa una de sus lesiones. En las imágenes, los investigadores le realizan preguntas simples sobre lo ocurrido.

Ante la consulta “¿Quién lo hizo?” y “¿Qué fue?”, la menor respondió de forma breve: “Encendedor”. Este testimonio se incorporó como elemento probatorio dentro del proceso investigativo.

Las autoridades aclararon que la menor fue asistida por personal especializado y que se tomaron medidas para resguardar su integridad física y emocional durante el procedimiento.

Lo que dicen las autoridades de Brasil

De acuerdo con la Policía Civil, las primeras conclusiones indican que el padrastro de la niña sería el autor directo de las lesiones. En cuanto a la madre, los investigadores sostienen que, al no intervenir ni impedir las agresiones, habría actuado como cómplice.

La investigación también confirmó que la violencia ejercida contra la menor fue recurrente. Esto reforzó el pedido de prisión preventiva para ambos adultos, presentado por la Policía de Brasil ante la Justicia.

Finalmente, esta semana, la mujer y su pareja quedaron detenidos y puestos a disposición de las autoridades judiciales. Permanecerán privados de libertad mientras avanza el proceso y se definen las imputaciones correspondientes.

Investigación en curso y protección a la menor

Las autoridades informaron que la investigación continúa abierta y que no se descartan nuevas diligencias. El objetivo es esclarecer completamente los hechos y determinar si existieron otros episodios de violencia no denunciados.

La menor fue separada del entorno familiar y quedó bajo protección del sistema de asistencia social de Brasil. Esto conforme a la legislación de defensa de los derechos de niños y adolescentes de ese país.

Desde la Policía Civil de Brasil reiteraron la importancia de la denuncia temprana ante cualquier indicio de violencia infantil y destacaron el rol de las instituciones educativas en la detección y notificación de estos casos, considerados clave para prevenir daños mayores.