El Gobierno de Corea del Sur anunció la entrada en vigor este jueves de la Ley Básica sobre el Desarrollo de Inteligencia Artificial (IA), una norma que establece el primer marco regulatorio integral para esta tecnología, con el objetivo de garantizar la seguridad de los ciudadanos, prevenir usos indebidos y ordenar su adopción en el país.
La nueva legislación, conocida como Ley Básica de IA, fija una serie de directrices obligatorias para desarrolladores y empresas que diseñen o utilicen sistemas de inteligencia artificial. Aunque la norma busca impulsar la industria y la innovación tecnológica, también prioriza la protección de los usuarios, especialmente frente a riesgos como la desinformación y la manipulación de contenidos.
De acuerdo con el Ministerio de Ciencia y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y según informó la agencia estatal Yonhap, se trata de la primera vez que una legislación sobre IA se aplica de manera plena, al establecer un marco general para la gobernanza, supervisión y administración de políticas públicas relacionadas con esta tecnología.
La ley proporciona una base jurídica para que el Estado coreano coordine de forma integral las políticas nacionales de inteligencia artificial, marcando un precedente a nivel internacional en materia de regulación tecnológica.
Clasificación por niveles de riesgo
Uno de los ejes centrales de la Ley Básica de IA es la clasificación de los sistemas de inteligencia artificial según su nivel de riesgo. En este marco, se consideran modelos de "IA de alto riesgo" aquellos que pueden tener un impacto directo en la vida, los derechos o la seguridad de las personas.
Entre estos sistemas se incluyen los utilizados para la selección de candidatos en procesos de empleo, la evaluación de solicitudes de crédito, las revisiones de préstamos o el asesoramiento médico. Las empresas que empleen este tipo de tecnologías estarán obligadas a informar de manera clara a los usuarios sobre su uso.
Asimismo, la normativa exige que los contenidos generados por inteligencia artificial sean debidamente identificados, por ejemplo, mediante marcas de agua, con el fin de evitar confusión y reducir riesgos asociados a fenómenos como los deepfakes.
Impulso a la industria y obligaciones para empresas globales
Además de las restricciones, la ley contempla medidas para promover el desarrollo de la industria de IA, incluyendo incentivos para la investigación y el desarrollo, la creación de datos de entrenamiento, la formación de especialistas, la adopción tecnológica y la construcción de centros de datos.
La norma también introduce obligaciones específicas para las empresas globales de IA que operen en Corea del Sur. Aquellas que superen ciertos umbrales deberán designar un representante local encargado de garantizar el cumplimiento de la ley.
Estos criterios aplican a compañías con ingresos globales superiores a un billón de wones, ventas nacionales por encima de 10.000 millones de wones o más de un millón de usuarios activos diarios en Corea del Sur. En este grupo se incluyen actualmente empresas como OpenAI y Google.
Periodo de adaptación y sanciones
Aunque la Ley Básica de IA ya está en vigor, el Gobierno coreano ha establecido un periodo de gracia de un año para facilitar la adaptación de empresas y organismos públicos. Durante este plazo, no se realizarán investigaciones ni se impondrán sanciones económicas.
Una vez concluido ese periodo, el incumplimiento de la norma podrá conllevar multas de hasta 30 millones de wones, equivalentes a unos 20.400 dólares. Además, se ha creado una mesa de apoyo institucional para asesorar a las empresas en el proceso de cumplimiento.
El segundo viceministro de Ciencia, Ryu Je-myung, afirmó que la Ley Básica de IA "se sitúa en el centro de la industria de IA de Corea del Sur y de la construcción de una sociedad basada en inteligencia artificial".
Comparación internacional
La entrada en vigor de esta normativa coincide con la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, aprobada en julio de 2024, aunque su aplicación obligatoria no comenzará hasta 2027. A diferencia del modelo europeo, Corea del Sur se convierte en el primer país en aplicar de forma efectiva una regulación integral sobre IA, marcando un hito en la gobernanza global de esta tecnología.