La comunidad migrante en Jacksonville, Orlando y otras ciudades de Florida vive desde esta semana un clima de alerta por posibles operativos de ICE, tras protestas, reportes ciudadanos y acciones federales recientes en Estados Unidos.

Miles de familias migrantes

La inquietud se instaló en barrios donde residen miles de familias migrantes. Mensajes en redes sociales y aplicaciones de mensajería difundieron alertas sobre supuestos movimientos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Aunque no existe confirmación oficial de una redada masiva en Jacksonville, el temor se expandió con rapidez.

La alcaldesa de Jacksonville, Donna Deegan, buscó reducir la tensión pública. "No ha habido ningún indicio de que ICE tenga como objetivo a Jacksonville para una gran operación", afirmó. También recordó que ICE y la Jacksonville Sheriff’s Office mantienen cooperación institucional desde hace años. "No veo nada en el horizonte que indique que vayan a apuntar a Jacksonville", añadió, al referirse a esa relación de largo plazo.

Sin embargo, la preocupación social se expresó en las calles. Cerca de 100 personas se concentraron frente al tribunal federal de Jacksonville en una protesta organizada por la Jacksonville Immigrant Rights Alliance. La manifestación se vinculó a movilizaciones nacionales tras la muerte de una mujer durante un incidente con un agente de Immigration and Customs Enforcement en Minnesota.

Protestas y señales desde otras ciudades

Durante unos 90 minutos, los asistentes pronunciaron discursos y consignas antes de marchar hacia el tribunal del condado de Duval. "Estamos aquí para decir no a ICE y exigir justicia", expresó una de las organizadoras, según registros del evento. La protesta se desarrolló sin incidentes reportados por autoridades locales.

Al mismo tiempo, circularon reportes ciudadanos sobre una presencia reforzada de ICE en Florida Central. Versiones no confirmadas mencionaron agentes alojados en hoteles del área de Orlando, controles visibles en carreteras como la 192 y la 535, y puntos en Kissimmee. Aunque no se validaron para Jacksonville, estas alertas alimentaron el nerviosismo.

Activistas recomendaron a los migrantes inscribirse en sistemas comunitarios de aviso temprano. Estas iniciativas buscan compartir información verificada con familiares y compañeros de trabajo. El objetivo declarado es reducir la desinformación y mejorar la coordinación vecinal.

Redes sociales, mensajes y efectos cotidianos

El contexto nacional incrementó la ansiedad local. En Minneapolis, el gobierno federal desplegó miles de agentes en un operativo amplio que combinó control migratorio e investigaciones por fraude. Para muchas familias migrantes en Florida, ese antecedente reforzó el temor a acciones similares.

En Jacksonville, líderes comunitarios advirtieron efectos concretos. Se reportaron ausencias laborales, inasistencia escolar y familias que evitan salir de casa. Aunque las autoridades insisten en que no hay señales de una redada masiva, la sensación de vulnerabilidad persiste.

Las redes sociales y la mensajería instantánea juegan un papel central. Grupos de WhatsApp comparten avisos sobre supuestos avistamientos y recomendaciones prácticas. Algunos usuarios citan plataformas comunitarias como iceout.org, que permite reportes ciudadanos sobre actividad migratoria. "Si estás en Jacksonville, mantente alejado de Beach Blvd. y Atlantic Blvd.", advierte uno de los mensajes difundidos. Otro intenta calmar: "Sal normal, usa cinturón y respeta la velocidad".

La combinación de alertas, fe y consejos refleja cómo la comunidad migrante en Florida intenta enfrentar la incertidumbre actual, mientras espera información oficial clara y verificable. (23)