Cody Detwiler, el creador de contenido estadounidense de 27 años que opera bajo el nombre Whistling Diesel, se encuentra bajo investigación federal. Él podría enfrentar una condena de entre uno a seis años de prisión después de publicar un video en el que incendia un Ferrari F8 Tributo. La grabación, realizada en 2023 en un campo de maíz de Estados Unidos, muestra al influencer prendiendo fuego al vehículo de alta gama.
El material audiovisual se grabó como parte de una de sus producciones de contenido extremo, orientadas a acumular clics y viralidad. El Ferrari, valuado en aproximadamente 400 mil dólares, se convirtió en el centro de un debate público sobre los límites del espectáculo digital. El material difundido generó críticas inmediatas de usuarios, especialistas del sector automotriz y parte de la comunidad online.
El influencer quemó su Ferrari en un campo
Esta situación derivó en restricciones en diversas plataformas y en la apertura de procesos legales vinculados al caso. Detwiler cuenta con más de 10 millones de suscriptores en YouTube y ha construido su reputación en internet a partir de videos donde destruye autos de lujo, maquinaria pesada y objetos de alto valor económico. Este tipo de contenido, que combina riesgo, espectacularidad y elevado costo de producción, le ha permitido consolidarse como una figura reconocida dentro del entretenimiento digital.
No obstante, también lo ha convertido en protagonista frecuente de controversias y cuestionamientos éticos. La investigación actual no solo se centra en el incendio del vehículo. También se orillan a presuntas irregularidades financieras relacionadas con la adquisición y el manejo fiscal de bienes utilizados para sus grabaciones.
Se investiga una posible evasión fiscal e impuestos
De acuerdo con las autoridades involucradas, las operaciones comerciales que rodean la producción de los videos podrían incluir movimientos no declarados. Aquello abrió la puerta a la revisión de sus actividades tributarias. Expertos en legislación estadounidense señalan que, si se comprueba la evasión fiscal, las penas podrían incluir multas significativas además de la posibilidad de prisión. La causa continúa en desarrollo y se espera que en los próximos meses se definan los cargos formales.
Mientras avanza el proceso, el caso se ha convertido en un ejemplo de los desafíos regulatorios que enfrentan las plataformas digitales. Esta situación se da especialmente ante contenidos que involucran destrucción intencional, riesgos físicos y la utilización de bienes de alto valor para fines de entretenimiento viral.