Chile registró este jueves 22 de enero la detención de un tercer sospechoso vinculado a los incendios forestales que afectan al sur del país y que han dejado al menos 21 personas fallecidas, más de 800 viviendas destruidas y alrededor de 20.000 damnificados.
El arresto se produjo en la región del Biobío, el territorio con mayor nivel de daño desde que comenzaron los siniestros el sábado, según cifras oficiales del Gobierno.
La Policía de Investigaciones (PDI) informó que el sospechoso fue capturado durante la madrugada en Punta de Parra, una localidad costera de la comuna de Tomé, en pleno toque de queda. La intervención se realizó tras alertas de vecinos que reportaron la presencia de personas iniciando fuego en un sector boscoso cercano a zonas habitadas.
Evidencias incautadas refuerzan la hipótesis de intencionalidad en el origen de algunos focos.
De acuerdo con el comunicado policial, los agentes sorprendieron al hombre en el lugar donde se estaba generando un nuevo foco incendiario. Durante el procedimiento se le incautó un encendedor, un bastón retráctil y 18 envoltorios de cocaína base, elementos que quedaron bajo custodia para la investigación correspondiente. Otras personas que se encontraban en el sitio fueron identificadas.
Este arresto se suma a dos detenciones previas realizadas entre el lunes y el miércoles en las regiones del Biobío y La Araucanía. Uno de esos sospechosos fue posteriormente puesto en libertad, mientras continúan las diligencias para establecer responsabilidades.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó días atrás el hallazgo de restos de materiales usados para iniciar incendios en Concepción.
El fuego avanza desde el sábado
En otro operativo, las autoridades detuvieron a un hombre en la zona de Perquenco, a quien se le decomisó un bidón con cinco litros de combustible. Según información oficial, ese individuo habría iniciado varios focos utilizando líquidos acelerantes en una plantación de trigo, lo que reforzó la línea investigativa sobre incendios provocados.
Los incendios comenzaron en pleno verano, con temperaturas elevadas y vientos intensos que facilitaron la rápida propagación de las llamas. Hasta el último balance, más de 40.000 hectáreas de bosques, pastizales y áreas urbanas han resultado afectadas en las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía.
El país recuerda tragedias recientes
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Gabriel Boric decretó dos días de duelo nacional y visitó nuevamente las zonas afectadas. En paralelo, el Gobierno anunció la entrega de bonos de entre 700 y 1.500 dólares para las personas damnificadas, que hasta el miércoles superaban las 7.500 registradas oficialmente.
La situación remite a los incendios de febrero de 2024 en los alrededores de Viña del Mar, que dejaron 138 muertos y fueron considerados los más mortíferos en la historia de Chile.
En ese caso, la justicia determinó la existencia de una organización criminal dedicada a provocar incendios, cuyos integrantes enfrentan solicitudes de cadena perpetua.
Las labores de emergencia continúan
Actualmente, bomberos y brigadistas siguen combatiendo los focos activos. Aunque el descenso de las temperaturas ha ralentizado el avance del fuego, las autoridades mantienen la alerta. En localidades como Lirquén y Punta de Parra ya se distribuyen insumos básicos y materiales para iniciar la reconstrucción.