En Medellín, una emprendedora colombiana sorprendió a su equipo al anunciar que no habría fiesta de fin de año, ya que decidió destinar ese presupuesto a apoyar económicamente los proyectos personales de sus trabajadoras, hecho que se volvió viral en redes sociales.

El gesto de la emprendedora en Medellín generó amplio impacto en redes sociales luego de que se difundiera un video en el que anunció a su equipo una decisión poco habitual en el entorno empresarial: cancelar la tradicional fiesta de fin de año para destinar esos recursos al apoyo directo de los sueños y necesidades de sus trabajadoras.

La protagonista es Kathe Gil, conocida en redes sociales como @gil_kt, quien convocó a su equipo para comunicarles una noticia que, en un primer momento, causó sorpresa e incertidumbre. Según se observa en el registro audiovisual, la emprendedora explicó inicialmente que ese año no se realizaría la celebración habitual de cierre de año, lo que generó reacciones de desconcierto entre las trabajadoras.

Sin embargo, el anuncio tomó un giro distinto cuando Gil explicó el motivo de su decisión. En lugar de destinar recursos a una fiesta, optó por invertir directamente en el bienestar y el futuro de sus trabajadoras, con acciones concretas que buscaban generar un impacto duradero.

Apoyo a la educación y experiencias personales a cambio de fiesta

Durante el encuentro, la emprendedora informó que una de las trabajadoras recibiría 1 millón de pesos colombianos (262 dólares) para contribuir al pago de su semestre universitario, como apoyo a su proceso educativo. El gesto fue presentado como una forma de reconocer el esfuerzo y compromiso de la empleada dentro de la empresa.

Además, otras dos jóvenes del equipo recibieron viajes a Santa Marta, una experiencia que, según se indicó en el video, les permitiría ver el mar por primera vez. La emprendedora explicó que el objetivo era cumplir anhelos personales que, por distintas razones, las beneficiarias no habían podido concretar.

La entrega de estos apoyos se realizó de manera directa, en presencia del equipo, y quedó registrada en un video que posteriormente fue compartido en redes sociales, donde rápidamente comenzó a circular y a generar reacciones.

Viralización y reacción en redes sociales

El video del anuncio se volvió viral en plataformas digitales, acumulando miles de visualizaciones, comentarios y reacciones. Usuarios destacaron el impacto emocional del gesto y la forma en que la empresaria decidió priorizar el crecimiento personal de su equipo sobre una celebración puntual.

Entre los comentarios más recurrentes se leyeron expresiones como “Necesito una jefa así”, “Me hicieron llorar” y mensajes que resaltaban la importancia de líderes empresariales que apuestan por el desarrollo humano dentro de sus organizaciones.

La difusión del contenido también abrió conversaciones sobre nuevas formas de liderazgo empresarial, especialmente en pequeñas y medianas empresas, donde las decisiones de inversión pueden tener un impacto directo en la vida de los trabajadores.

Contexto empresarial y significado del gesto

En muchas organizaciones, la fiesta de fin de año representa un espacio de integración y reconocimiento colectivo. Sin embargo, el caso de Medellín muestra una alternativa distinta: el uso de esos recursos para apoyos individualizados que responden a necesidades específicas.

El caso despertó interés más allá del ámbito local, y se viralizó a nivel nacional e internacional.

La emprendedora explicó en el video que su intención era agradecer el esfuerzo del equipo de una manera que tuviera efectos a largo plazo. Sin recurrir a discursos extensos, el gesto se centró en acciones concretas que evidencian una forma distinta de cierre de año laboral.