La Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) denunció este lunes el secuestro de más de 170 fieles durante una ceremonia religiosa en una localidad cercana a Kajuru, en el estado de Kaduna, al norte del país. El hecho, que habría ocurrido durante el culto del domingo 19 de enero, es objeto de versiones contrapuestas entre líderes religiosos y autoridades policiales. Ellos niegan la veracidad de la denuncia mientras continúan las verificaciones en la zona.
La CAN informó que el presunto secuestro se produjo en Kurmin Wali, donde hombres armados irrumpieron en dos iglesias durante un servicio religioso. Según la organización, al menos ocho personas lograron escapar, mientras que el resto permanecería en cautiverio.
El presidente de la CAN en los 19 estados del norte y el Territorio de la Capital Federal, el sacerdote Joseph John Hayab, afirmó que las cifras preliminares apuntan a 172 personas secuestradas. "No me gusta hablar de cifras, pero lo que sé de la zona es que se dice que 172 personas fueron secuestradas y nueve lograron escapar, mientras que las 163 personas restantes siguen con los secuestradores", declaró al diario digital Daily Trust.
Relato del ataque durante el culto
De acuerdo con Hayab, las víctimas asistían a ceremonias en las iglesias Cherubim y Seraphim cuando los atacantes irrumpieron en los templos, cerraron las puertas y obligaron a los fieles a desplazarse hacia el monte circundante. El portal Vanguard recogió que el asalto se produjo de forma coordinada y sin que los asistentes pudieran ofrecer resistencia.
El líder religioso calificó la situación como "muy dura y triste" y señaló que la CAN informó de inmediato a las fuerzas de seguridad. Asimismo, destacó los esfuerzos desplegados por los cuerpos de seguridad tras conocer la denuncia, en una zona donde los ataques contra comunidades civiles han generado reiteradas alertas.
Desmentidos de la Policía y autoridades locales
Sin embargo, el comisionado de Policía del estado de Kaduna, Alhaji Muhamad Rabiu, negó que se haya producido un secuestro. En declaraciones a la prensa, aseguró que la denuncia es "falsa" y pidió pruebas concretas. "La historia es pura falsedad. Cualquiera que afirme que hubo secuestros debería dar nombres y detalles", manifestó.
En la misma línea, el presidente del consistorio de Kajuru, Dauda Madaki, indicó que las fuerzas del orden se desplazaron al lugar señalado tras conocer los reportes. Según explicó, no se hallaron indicios del ataque. "Visitamos la iglesia donde supuestamente ocurrió el secuestro y no encontramos rastro alguno del incidente", afirmó.
Antecedentes de secuestros en Nigeria
El país ha registrado en los últimos años numerosos secuestros colectivos, algunos de los cuales han afectado a instituciones educativas y comunidades religiosas. Un caso reciente fue el rapto de 230 personas, entre alumnos y profesores de la Escuela Católica St. Mary, en la localidad de Papiri, en el oeste de Nigeria, quienes fueron liberados un mes después.
Aunque los ataques contra comunidades cristianas han generado preocupación, organizaciones y analistas señalan que la mayoría de las víctimas de la violencia armada en Nigeria son musulmanas. Esto se debe a que gran parte de los atentados se concentran en el noreste del país, de mayoría musulmana, donde operan grupos islamistas como Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA).
Inseguridad y redes criminales
Además del conflicto en el noreste, se ha observado un repunte de la inseguridad en regiones del centro y oeste del país. En estas zonas, las autoridades atribuyen gran parte de los incidentes a bandas armadas y redes criminales dedicadas al secuestro con fines económicos.
Este aumento de la violencia ha llevado a las autoridades nigerianas a anunciar refuerzos en los despliegues de seguridad y a intensificar las operaciones contra estos grupos. Mientras tanto, el presunto secuestro denunciado por la CAN en Kaduna continúa bajo versiones encontradas, a la espera de confirmaciones oficiales que permitan esclarecer los hechos y determinar el alcance real del suceso.