La detención de un niño de cinco años por agentes migratorios en Minnesota, Estados Unidos, ha desatado una ola de indignación nacional, luego de que la congresista demócrata Ilhan Omar denunciara públicamente el caso y cuestionara la narrativa de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) solo persigue a "lo peor de lo peor".

"ICE acaba de detener a un niño de 5 años. No nos digas que se trata de ‘lo peor de lo peor’. Eso es mentira. Absolutamente vil", escribió Omar en la red social X, compartiendo un reporte de medios locales sobre la detención de cuatro estudiantes del distrito escolar de Columbia Heights en las últimas dos semanas.

Caso que causó conmoción

De acuerdo con las autoridades educativas, el caso más alarmante ocurrió el martes 21 de enero, cuando un niño de preescolar identificado como Liam Ramos fue detenido junto a su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, mientras regresaban a casa tras salir de la escuela. La superintendente del distrito, Zena Stenvik, denunció en conferencia de prensa que agentes de ICE han estado "merodeando vecindarios, siguiendo autobuses escolares y entrando a estacionamientos escolares", lo que —afirmó— ha quebrado el sentido de seguridad de la comunidad.

"¿Por qué detener a un niño de cinco años? No pueden decirme que este menor representa una amenaza", cuestionó Stenvik. Según el distrito escolar, Liam fue trasladado junto a su padre al centro de procesamiento migratorio de Dilley, Texas.

Versión contradictoria

Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional presentó una versión diametralmente opuesta. En un comunicado oficial, el Department of Homeland Security afirmó que ICE, de Estados Unidos "no se enfocó en un niño", sino que el menor fue "abandonado" por su padre durante un operativo dirigido para arrestar a Conejo Arias, un inmigrante ecuatoriano sin estatus legal que —según DHS— había sido liberado previamente en Estados Unidos bajo la administración Biden.

De acuerdo con la versión oficial, al notar la presencia de los agentes, Conejo Arias huyó a pie, dejando a su hijo en el vehículo. Un oficial de ICE permaneció con el niño "por su seguridad", mientras otros agentes detenían al padre. DHS sostiene además que se ofreció a la madre del menor hacerse cargo de él, pero que esta se negó, lo que obligó a las autoridades a mantener al niño bajo custodia.

Controversia porque el niño habría sido usado como "carnada"

El caso ha generado especial controversia porque, según reportes de medios locales y testimonios del distrito escolar, el menor habría sido "usado como carnada" para facilitar la detención del padre. El abogado de la familia, Marc Prokosch, afirmó que Conejo Arias estaba siguiendo un proceso de asilo, una vía legal contemplada por la ley estadounidense.

Por su parte, The Washington Post, medio de Estados Unidos, informó que tanto el padre como el niño fueron detenidos en la entrada de su vivienda y trasladados a Texas, pese a que desde el distrito escolar se habría solicitado que el menor quedara bajo el cuidado de otro adulto en el hogar.

Mientras ICE y DHS defienden la legalidad del operativo y promueven el uso de la aplicación CBP Home como vía de "retorno voluntario", el caso de Liam Ramos vuelve a colocar bajo escrutinio las tácticas migratorias y su impacto directo en niños, familias y comunidades escolares enteras. (04)