El sector Los Algarrobos ha iniciado una etapa crucial de transformación. Desde este lunes 5 de enero, la maquinaria municipal se desplegó en la zona para dar paso a la construcción de una nueva estructura vial, una obra que los moradores califican como un "sueño cumplido" tras haber esperado soluciones definitivas durante más de 30 años.

Esta intervención es la culminación de un proceso que inició con el Plan Hidrosanitario. Antes de colocar la nueva superficie de rodadura, el municipio ejecutó la modernización del sistema de agua potable y alcantarillado sanitario. Incluso lo último que se instaló fueron varias rejillas de agua lluvia sobre la avenida 28 para evitar inundaciones en el sector, contó Gustavo Saltos, dirigente del barrio contiguo 8 de Abril. "Este trabajo previo garantiza que la nueva calle no soporte colapsos de tuberías antiguas, brindando tranquilidad técnica y salubridad a las familias del sector", dijo.

Una obra en forma de "H"

El proyecto tiene una configuración estratégica. Se trata de una intervención en forma de "H" que abarca las calles 24 A y 24 B y un tramo junto al parque de Los Algarrobos que las une. Los trabajos consisten en el retiro de los adoquines antiguos, los cuales ya habían cumplido su vida útil y presentaban hundimientos, para reemplazarlos por una estructura moderna que incluye material de mejoramiento, una base compacta y una carpeta asfáltica de alta resistencia.

Andrés Cañizares, residente de Los Algarrobos, expresó el entusiasmo de los moradores. “Hoy vemos que esta obra es una realidad y eso nos pone contentos. No solo mejora la estética del barrio, sino que garantiza una mayor durabilidad y una movilidad fluida tanto para quienes caminamos por aquí como para los conductores”, señaló.

Superando los retos técnicos

Como en toda obra, la jornada de inicio no estuvo exenta de desafíos. Durante las excavaciones de la mañana de este 7 de enero del 2025, la maquinaria pesada rompió de forma fortuita una tubería de agua potable. Sin embargo, el equipo técnico de la EP Aguas de Manta actuó de inmediato para subsanar el daño, asegurando que el cronograma no sufra retrasos.

Se estima que los trabajos de pavimentación y acabados duren aproximadamente cuatro semanas. Durante este tiempo se pide a los vecinos tomar rutas alternas y precaución al transitar cerca de las zonas de excavación.

El adiós a los adoquines

Para moradores como Margarita Delgado, el inicio de esta obra representa el cierre de un ciclo de precariedad. Durante tres décadas, el polvo y el mal estado de los adoquines fueron parte de su cotidianidad. “Por fin le diremos adiós a esos adoquines viejos”, mencionó con alivio, reflejando el sentimiento de un barrio que, aunque actualmente no cuenta con una directiva barrial formal, se ha mantenido vigilante de los avances municipales.

"Con esta obra, la plusvalía de las viviendas sube y mejora la calidad de vida de decenas de familias", acotó Delgado.