Varias calles del centro de Manta, especialmente en zonas altas como La Dolorosa y calle 10, continúan sin suministro de agua potable por tubería desde hace semanas, obligando a residentes a comprar tanqueros privados. La Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM) atribuye el problema a posibles fugas no visibles y pérdida de presión en redes antiguas.
Luis García , gerente general de EPAM, explicó: “Existen distintos factores que podrían estar afectando el abastecimiento en zonas altas del centro. Tenemos desplegado geofonía en diferentes puntos para identificar fugas ocultas que reduzcan presión y impidan llegada del agua”. Mientras avanza la investigación, EPAM activa su plan emergente con tanqueros en los barrios afectados y mantiene diálogo constante con la ciudadanía.
García detalló que el inconveniente se resolverá con la obra hidrosanitaria en ejecución, que reemplaza redes obsoletas de hierro dúctil y asbesto-cemento por nuevas tuberías. “Estamos acabando con problemas de años; una vez en funcionamiento total, cerraremos la antigua red y será un problema del pasado”, afirmó. La obra incluye circuitos nuevos para distribuir mejor el agua y evitar pérdidas.
Residentes como Raquel Burbano , del edificio Bedoya, organizan “vacas” cada tres días para llenar cisternas: “Gastamos $50 por tanquero; usamos agua solo para lo esencial”.
En La Dolorosa, familias racionan el recurso, con niños sin baño diario. El centro alto depende de El Ceibal (75.000 m³ diarios), pero redes de 40 años generan 30 % de pérdidas, según EPAM.
Actualmente se realizan los últimos trabajos del plan hidrosanitario o Plan Legado en el centro de Manta. García prometió normalización progresiva: “Tanqueros siguen llegando mientras identificamos fugas”. Vecinos piden cronograma claro y mayor frecuencia de entregas gratuitas.
EPAM reportó 70 quejas semanales por fallas en el centro.