Los conciertos de Shakira realizados en Quito, Ecuador, entre el 8 y 9 y un tercero que se realizará este 11 de noviembre de 2025, han generado una movilización masiva de viajeros en todo el país. Agencias de viajes, cooperativas de transporte y taxistas reportaron un aumento en la demanda de servicios, impulsado por el interés de los fanáticos en asistir a los espectáculos de la artista colombiana.
De acuerdo con Javier Muñoz, gerente general de la agencia Viajero Travel, desde que se pusieron a la venta las entradas, los viajeros comenzaron a reservar vuelos con anticipación hacia la capital. Las rutas Guayaquil–Quito, Manta–Quito y Cuenca–Quito registraron sobredemanda, obligando a las aerolíneas a añadir vuelos chárter para cubrir la demanda.
“Guayaquil tuvo que sacar vuelos chárter para cubrir la ruta a Quito por el concierto de Shakira”, indicó Muñoz.
“Incluso se añadieron vuelos adicionales desde Manta y Cuenca, porque la demanda fue increíble”.
Los boletos adquiridos a última hora alcanzaron precios entre 300 y 500 dólares. Esti fue, más del doble del valor habitual, que oscila entre 150 y 170 dólares por viaje redondo. En contraste, quienes compraron con anticipación pagaron entre 190 y 210 dólares.
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El impacto del evento no se limitó al transporte aéreo. El gerente de Viajero Travel aseguró que la capital ecuatoriana vivió un auge turístico, con hoteles y alojamientos copados durante el fin de semana de los conciertos. “Quito se llenó por completo. Los restaurantes, bares y hospedajes estaban a su máxima capacidad”, detalló.
La situación también benefició a Manta, ciudad costera donde varias agencias gestionaron vuelos y paquetes turísticos hacia Quito. Según Muñoz, la expectativa fue tal que algunos viajeros adquirieron boletos de avión antes incluso de conseguir entradas para los conciertos, previendo el aumento de precios.
La reactivación del sector también se reflejó en el movimiento de buses interprovinciales, dado que muchos admiradores optaron por el viaje terrestre ante la escasez o el costo elevado de los pasajes aéreos.
En el caso del transporte terrestre, William Loor, despachador de la cooperativa Reina del Camino , confirmó que el viernes previo al primer concierto hubo que añadir dos frecuencias adicionales en la ruta Manta–Quito para cubrir la alta demanda. “El viernes fue el día más fuerte. Los turnos se llenaron, pero alcanzamos a cubrir toda la demanda”, explicó.
Aunque el flujo principal se concentró en el viaje hacia Quito antes de los conciertos, el retorno también fue significativo. Los viajes de regreso se distribuyeron durante los días posteriores de las fechas de los espectáculos.
“Tanto de ida como de vuelta hubo bastante movimiento”, aseguró Loor, quien destacó el efecto positivo de este tipo de eventos en la economía local.
En el Aeropuerto Eloy Alfaro de Manta, el movimiento también fue notable. Carlos Mera, conductor de una cooperativa de taxis que opera en la terminal, confirmó que los vuelos provenientes de Quito llegaron llenos los días posteriores a los conciertos.
“Hoy vinieron dos vuelos llenos, con gente que asistió al concierto y otros que regresan a trabajar”, señaló Mera, destacando que el incremento de pasajeros reactivó la economía de los transportistas locales.
El repunte de la movilidad aérea y terrestre generó una dinámica económica positiva para sectores complementarios como gastronomía, hotelería y transporte, que aprovecharon la afluencia de visitantes nacionales e internacionales.
Los conciertos de Shakira en el Estadio Olímpico Atahualpa marcaron su regreso a Ecuador después de varios años. Las tres presentaciones -sábado 8, domingo 9 y martes 11 de noviembre- se realizaron con entradas agotadas, congregando a miles de espectadores de distintas provincias.
El fenómeno, descrito por agencias y medios como una “Shakira-manía”, evidenció la capacidad de los grandes eventos musicales. Así se impulsó el turismo interno y dinamizar economías locales. Según los entrevistados, el caso podría servir como referencia para organizar espectáculos de gran formato en otras ciudades, siempre que exista infraestructura suficiente y apoyo de aerolíneas y operadores logísticos.
El éxito logístico y económico derivado de los conciertos de Shakira deja lecciones para el sector turístico ecuatoriano. La alta demanda evidenció la necesidad de fortalecer la conectividad aérea nacional y aumentar la oferta de vuelos entre ciudades clave como Manta, Guayaquil, Cuenca y Quito.
De acuerdo con Muñoz, incrementar el número de aerolíneas nacionales podría reducir los precios y facilitar el acceso a eventos masivos. Además, sugiere que Manta podría acoger en el futuro artistas internacionales si cuenta con mayor respaldo operativo.