El centro de Manta se enfrenta a una nueva crisis de abastecimiento de agua potable. Esta vez generada por el colapso de sus vetustas redes. Tuberías con más de medio siglo de antigüedad, han provocado una “fuga no visible” que afecta la distribución del líquido vital en al menos diez barrios de la urbe , generando bajas de presión y un desabastecimiento del suministro.

Carlos Iturralde, habitante de la calle 9 y avenida 10, reseñó que desde hace un mes tienen este problema de desabastecimiento. "Fue preciso denunciarlo en los medios, porque en la empresa muy poca atención recibimos hasta ahora", dijo.

La problemática ya ha sido detectada y reportada por el personal de la empresa Aguas de Manta. Se confirmó afectaciones en sectores poblados y comerciales como La Bahía, Luz de América, La Dolorosa , principalmente. La situación se agrava con la denuncia de los ciudadanos; residentes del sector, especialmente entre las calles 8, 9, 10, 11, desde la avenida 8 hasta la 24 aproximadamente. Allí Gina Luzardo, aseguró haber pasado hasta tres semanas o más sin una gota de agua.

Durante este lapso, en el edificio donde vive ha tenido que aportar durante tres veces 20 dólares por familia para comprar un tanquero de 60 tanques, señaló.

Un rastreo exhaustivo para un daño oculto

Ante las persistentes quejas y la baja de presión, los equipos especializados de la unidad de Agua No Contabilizada iniciaron un rastreo en el centro de la ciudad. El Gerente Técnico de Aguas de Manta, Fabián Gómez, explicó que las inspecciones se han concentrado “desde la avenida Malecón, desde la avenida La Cultura hasta la calle 15”. Se han tomado mediciones de presión y revisado el sistema de desagüe pluvial y sanitario para identificar posibles infiltraciones.

“Se ha identificado que las presiones no están siendo las normales y hay muchas variaciones, por lo que no se han cumplido los cronogramas de abastecimiento”, apuntó Gómez, quien presume que la causa principal es una fuga no visible , una situación que dificulta la detección rápida del problema.

El trabajo de campo realizado por las cuadrillas de operarios confirmó la sospecha. Se hallaron tres puntos críticos donde las tuberías antiguas de 385 milímetros de hierro dúctil se encontraban dañadas y completamente obstruidas. Los puntos exactos de estos hallazgos se localizaron en la esquina de la avenida 8 y calle 9. Otro en la calle 9 y avenida 11 , y el último en la calle 9 y avenida 27 .

Un encargado de la obra detalló que la naturaleza del daño hizo que el desperdicio del líquido vital no fuera visible a simple vista. “El agua nunca brotó, esa era una existencia antigua de agua obsoleta. El agua se infiltraba y se perdía a través de los sistemas de drenaje pluvial y sanitario, una circunstancia que solo se evidenció por la “poca caudal de agua” y la baja presión que llegaba a los hogares.

Trabajo de madrugada y soluciones a corto plazo

El operativo de excavación y reparación se inició a las 8 de la noche del lunes y se prolongó ininterrumpidamente hasta las 3 de la madrugada por parte de un primer grupo de trabajo. Un segundo equipo continuó las labores en la mañana de este martes 18 de noviembre del 2025.

En total, más de veinte personas, apoyadas por dos retroexcavadoras y una volqueta, se encuentran realizando las intervenciones. Tras la inspección en la esquina de la avenida 8 y calle 9, los técnicos resolvieron taponar la tubería, ya que esa sección del ducto no tenía continuidad ni conexión de salida.

Para normalizar el servicio, el gerente técnico indicó que la acción prioritaria ahora es la recarga del tanque Santa Martha . Este proceso busca recuperar la presión en las redes y evaluar los resultados de los trabajos efectuados desde el lunes por la noche.

En cuanto a la reposición de las calles afectadas por las zanjas, la solución es gradual.

La migración de la red como solución definitiva

Gómez aprovechó para informar sobre el avance del proyecto: “La migración de la red tiene un 90 % de avance. La nueva red ya está sectorizada y son alrededor de 30 circuitos en la parroquia Manta que pueden ser operados de manera independiente”. Este sistema de sectorización es clave, ya que permitirá “identificar más rápido una fuga y mejorar el abastecimiento de agua en los sectores.