Manta es el epicentro de la discusión sobre la sostenibilidad y el futuro del sector atunero. Aquí se celebra el VI Foro de Sostenibilidad del Atún . Este evento reúne a científicos, técnicos y ponentes nacionales e internacionales. Y busca ofrecer una visión clara de la situación actual de la industria, en un marco de celebración por los 80 años de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) .
El foro es organizado por la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores de Atún (CEIPA) con la colaboración con la FAO. El evento subraya la relevancia de la "Transformación Azul" , una iniciativa global para promover sistemas alimentarios acuáticos sostenibles, competitivos, eficientes, resilientes e inclusivos.
Mónica Maldonado , directora ejecutiva de CEIPA, y Andrés Cuka , presidente ejecutivo, enfatizaron la responsabilidad que asume el directorio para enfocar los aspectos de esta transformación, recordando que Manta es la "Capital del Atún", generando 200.000 empleos directos a nivel nacional y aportando 2.000 millones de dólares en divisas el año pasado. Las ocho empresas de CEIPA emplean directamente a 20.000 personas en este rubro vital para la economía ecuatoriana.
Gherda Barreto , representante de la FAO en Ecuador, destacó el papel crucial del país en la seguridad alimentaria mundial. Según el último informe sobre el estado de la pesca y acuacultura, Ecuador se posiciona entre los cinco principales exportadores de productos acuáticos de origen animal, con el atún a la cabeza.
La FAO acompaña a Ecuador con dos iniciativas estratégicas globales. Estas son "Mano de la Mano" y la "Transformación Azul". Estas iniciativas se enfocan en la sostenibilidad integral, el combate a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Y también en la innovación tecnológica para el tratamiento de pérdidas y desperdicios, y la promoción de una cadena de valor socialmente responsable con enfoque de género y empleo decente. La iniciativa "Mano de la Mano" busca atraer inversión a sectores estratégicos, incluyendo desarrollo comunitario, infraestructura e innovación tecnológica, acelerando la Agenda 2030, especialmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 14 (Vida Submarina) y 2 (Hambre Cero).
El sector atunero ecuatoriano ha demostrado un compromiso firme con la sostenibilidad, que abarca desde la fase extractiva hasta el procesamiento y la responsabilidad social. El ordenamiento pesquero eficaz, con medidas de veda y el control contra la pesca ilegal a través del Acuerdo de Medio Rector de los Puertos de la FAO, son pilares fundamentales. En las plantas procesadoras, la inocuidad es primordial, siguiendo el Codex Alimentarius gestionado por la FAO. Además, se trabaja en la producción limpia, la eliminación de la huella de carbono. Pero también en la innovación en subproductos del atún, que no son considerados desperdicios sino fuentes de nuevos componentes nutricionales.
La sostenibilidad social es otro eje central. Establece proyectos para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, fomentando un clima laboral positivo y el sentido de pertenencia. La guía de sostenibilidad social de la FAO ha sido un referente para estas iniciativas, que buscan ir más allá de la responsabilidad empresarial.
En el ámbito digital y tecnológico, el sector atunero ecuatoriano ha abrazado la digitalización de procesos, desde la descarga hasta la clasificación de especies. Esto, impulsado por la Ley de Pesca del Ecuador de 2020, ha permitido una mayor eficiencia y trazabilidad. Como segundo productor mundial de atún , Ecuador cumple con las exigencias de certificaciones internacionales y ofrece una trazabilidad digital completa. Esto permite rastrear cada producto desde su origen en el barco hasta la línea de proceso y el personal involucrado.
Las buenas noticias para la industria no se limitan a la sostenibilidad y la digitalización. En cuanto a las exportaciones , se informó sobre la primera exportación de una empresa de Manta a Emiratos Árabes, con 6.600 cajas. Esto marca un hito en la apertura de Ecuador hacia el mundo y una oportunidad para diversificar mercados.
Finalmente, en lo que respecta a los stocks pesqueros, el Director de la CIAT (Comisión Interamericana del Atún Tropical) confirmó que todos los stocks de atún se encuentran en un estado "saludable", según la reunión anual en Panamá en septiembre. Esta excelente noticia se traduce en una garantía de la efectividad de las medidas de conservación implementadas, e incluso se prevé una reducción de ocho días de veda para el año 2026, lo que indica una mejora y sostenibilidad en los patrones de los stocks.
En 2026 la veda de atún será de 64 días para los buques de cerco en el Océano Pacífico Oriental, según una resolución de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) que reduce el periodo de 72 días previamente establecido. Este nuevo período de 64 días está programado para el ciclo 2026-2028, con revisiones científicas anuales.