Con la cercanía del Día de los Difuntos, el 2 de noviembre, los cinco cementerios municipales de Manta intensifican sus trabajos de adecuación para recibir a miles de visitantes.
Soraya Proaño, especialista en cementerios, explicó que el Municipio implementó una ordenanza publicada en octubre de 2018, diseñada para regular las tasas y las responsabilidades compartidas entre la institución y los usuarios, actualizando una normativa de 2003 que no se revisaba hace más de 20 años. "Este esfuerzo busca dignificar estos espacios públicos y garantizar su mantenimiento", dijo.
Desde 2020, bajo la gestión de Proaño, se avanza en un catastro estructural que ha identificado entre el 50% y 60% de las bóvedas en los cementerios, incluyendo el General, el más antiguo con 70 años de historia. Sin embargo, la falta de datos sobre los titulares, debido a fallecimientos o migraciones, dificulta el proceso.
“Estamos convocando a los familiares para regularizar e identificar a los sepultados y reparar bóvedas en mal estado”, señaló Proaño. La negligencia ha generado quejas por bóvedas colapsadas que exponen restos, creando contaminación visual y malestar entre visitantes.
Usuarios que estén al día podrán pintar sin costo adicional
Para octubre y la primera semana de noviembre, se permitirá pintar bóvedas sin costo adicional, siempre que los usuarios estén al día en sus tasas anuales, calculadas según el área y número de bóvedas, referenciadas al salario básico para evitar revisiones anuales.
El Cementerio General enfrenta el mayor desafío, con bóvedas abandonadas y pasillos obstruidos que han sido recuperados en un 20%. “Estamos reubicando a usuarios cumplidos a espacios más accesibles y trasladando restos de nichos no regularizados a nuevos lugares”, explicó Proaño.
En el cementerio de Eloy Alfaro se habilitaron 200 nuevas bóvedas, atendiendo emergencias tras el colapso de espacios durante la pandemia y el actual contexto de inseguridad, que duplica la demanda de sepulturas. “No podemos priorizar a quienes no han pagado por 50 años sobre una madre que acaba de perder a su hijo”, enfatizó, destacando que ahora se asignan espacios según la necesidad y la zona del usuario, como Eloy Alfaro, Marbella o el centro.
Trabajos avanzan en el cementerio de Marbella
En Marbella, el cerramiento avanza con 50 metros frontales concluidos el año pasado y un 75% de los 200 metros laterales. Por este mes de octubre los trabajos se han detenido para priorizar el mantenimiento general, incluyendo luminarias y reflectores temporales por inseguridad. Las tasas actualizadas cubren servicios como colocación de lápidas, rejas o techado, aunque este último se desaconseja por normativa de ventilación del Ministerio de Salud. “Los cementerios son espacios públicos, no hay propiedad ni herencia; trabajamos para que los ciudadanos lo entiendan y paguen su tasa anual”, aclaró Proaño.
Cada cementerio cuenta con un inspector para verificar el estado de las bóvedas y notificar mejoras. En el área de cementerios se atiende un promedio de 700 solicitudes mensuales para pintura, exhumaciones o sepulturas. El Municipio espera que estas mejoras, intensificadas en octubre, ofrezcan un ambiente digno para honrar a los difuntos el próximo 2 de noviembre.