La intersección vial de la calle 14 y avenida 32, frente al Centro de Salud Santa Martha en Manta, se ha convertido en un punto crítico de deterioro urbano y desatención, según las denuncias de los comerciantes locales. Dos averías de agua potable en la calle, una de ellas con una antigüedad de más de siete meses y otra de tres, no han sido atendidas de manera integral por la Empresa Pública de Agua Potable y Alcantarillado de Manta (EPAM), a pesar de las múltiples notificaciones y visitas de la propia entidad.

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Desde hace tres meses, el agua potable se desperdicia desde esta manguera azul en la calle 14 y avenida 32. - El Diario

La situación es calificada como "desesperante" por Jonathan Calderón, un comerciante de refrescos en la zona, cuyo negocio se ve directamente afectado por las consecuencias de las roturas. "Ya hemos denunciado; usted no es la primera periodista, ya han sido varios los reporteros que han venido, le han tomado fotos, pero la EPAM no actúa. Hasta los funcionario de la EPAM vienen a tomar fotos, pero no vienen a resanar", expresó Calderón.

Dos problemas crónicos en la calle

La problemática se concentra en dos puntos de la calzada que afectan la movilidad y la seguridad de los transeúntes y conductores.

El primer y más antiguo inconveniente data de más de siete meses. Se originó a raíz de la rotura de un tubo de agua potable principal. Si bien el personal de la EPAM acudió para solventar la fuga, la reparación fue incompleta. Según Norma Briones, se acomodó la tubería, pero se dejó la excavación sin rellenar ni el asfalto repuesto, creando un hueco considerable.

Este bache en la vía, exacerbado por la acumulación de agua, tiene un impacto directo en la actividad comercial, ya que el paso de vehículos a alta velocidad provoca que el agua estancada "lo salpique" al negocio de Calderón y a sus clientes.

El segundo foco de fuga, con una antigüedad aproximada de tres meses, se presenta en un punto donde, aparentemente, se debió instalar un medidor de agua. En lugar de un servicio regulado, lo que se observa es una constante pérdida de agua potable, un bien escaso, que también inunda parte de la calle. Calderón señala que estas dos fugas no son las únicas en el sector. Justo ingresando al parqueadero del centro médico hay otra manguera azul desde donde sale agua potable, añadió.

Riesgo para la comunidad y falta de iluminación

Alexander Loor, empleado de la farmacia ubicada en la esquina, indicó que el problema se agrava durante la noche. La poca iluminación en la zona, unida a la presencia de los huecos y el agua acumulada, convierte la vía en una trampa para los conductores, dijo.

El riesgo es particularmente grave considerando que el sector alberga el Centro de Salud Santa Martha, lo que implica un flujo constante de vehículos, incluso por las emergencias que allí llegan. Los choferes que acuden por atención médica o transitan por la calle se arriesgan a caer en los baches, sufriendo daños en sus vehículos.

La inacción de la EPAM ha generado frustración. El vendedor Calderón afirma que la empresa ha sido notificada en repetidas ocasiones y que sus funcionarios solo acuden al sitio para documentar el problema, pero no a solucionarlo. 

Sobre este tema, este medio solicitó información a la EPAM, pero hasta el cierre de edición no se obtuvo respuesta.